El poder del contexto

Ames
a quien ames
Madrid te ama.

Es un slogan precioso y que me encanta, del que me enorgullezco en estas fechas de orgullo madrileño.

Pero…

Sin contexto sería tan gracioso como casi próximo a ese amor al prójimo sin excepciones que luego no es tal.

Veamos:

Amo a un catalanista radical
Amo a un etarra confeso
Amo a un pederasta irredento
Amo a un machista agresivo
Amo a Hitler
Amo a Stalin
Amo a Hugo Chavez
Amo a Donald Trump
Amo a ese estúpido cliente de prostituta
Amo a esa prostituta (faltaría más)
Amo a la madre de todas las guerras
Amo a un terrorista chiíta
Amo a un narcotraficante millonario
Amo a un dictador millonario
Amo a un especulador millonario
Amo a un especulador pobre (si es que existe)
Amo a Esperanza Aguirre
Amo a Cristina Cifuentes
Amo a la madre que las parió
Amo a la casta y a la sincasta
Amo a la guerra y la paz
Amo a la victoria ciega
Amo a la justicia ciega
Amo a la voluntad ciega
Amo a Dios
Amo a Jehová
Amo a Al-lah
Amo a Mitra
Amo a Cristobal Colón
Amo a Supermán y Superwoman
Amo a Polanski
Amo a la calle en que moriré
Amo a la persona que canta todas las noches la misma canción en mi calle
Amo a la persona que compuso esa ridícula canción
Amo a la loca del tercer piso
Amo a la locura en su conjunto
Amo a la patria
Amo a la fe
Amo a la montaña
Amo a la incredulidad
Amo a la ciencia
Amo a la duda metódica y metodológica
Amo a la RAE
Amo a la CIA
Amo a la NSA
Amo a la KGB
Amo a la TIA
Amo a la peña de las tres K
Amo a la tauromaquia
Amo a la esquizofrenia
Amo a la especie humana y a sus destrozos y sus desmanes
Amo a la palabra Amar
Amo a la palabra Odiar
Amo a la palabra Besar
Amo a la palabra Matar
Amo a la palabra Betancur
Amo a la palabra Palabra sobre todas las cosas
Amo a un Amo que ama su ama.