Acción17MAD

El evento de Performance Art tan esperado año tras año, vuelve, año tras año, a desanimarme a convocar a personas ajenas a la Performance Art (e incluso a su mundillo, más específicamente) para que asistan.

No es que no haya buenas acciones, pero la organización ignora los más básicos protocolos de interacción con el público asistente y no se trata de que sean más o menos activos como espectadores, es una cuestión de, digamos, cortesía.

Faltan catálogos, falta comentario, falta presentación, falta tener en cuenta diferentes necesidades a la hora de proyectar un vídeo, como cantidad de personas que se supone que se quiere que lo vean.

Comprendo que no se puede estar en todo, es más, comprendo que no se desee estar en todo y se sacrifique la parte más, digamos, de presentación en aras de la gestión tras las cortinas que facilita la adquisición de un dinero fundamental para poder pagar artistas y gestores, profesores de talleres, etc. Comprendo que se decida que no se desea atender esa necesidad porque la endogamia a la que ha ido acercándose este mundillo (dentro del cual me encuentro, y me encuentro a gusto, no obstante) es tan alta que no lo hace preciso.

Pero lo que me ocurre es que ya procuro no animar a amigos, alumnos, otras personas ajenas al mismo a que se acerquen pues suelen encontrarse con desatención y tengo que llevar yo a cabo la labor de contextualización, presentación, etc… y es cansado. Y no me pagan por ello. Así que me limito a asistir con ganas de ver a la gente maja del mundillo de la performance en Madrid, disfrutar de alguna acción y, después, lo que acaba siendo más importante, tomar unas cañas distendidas en un buen bareto cutre de los que me gustan.

Es una pena. Pero es lo que hay. El dinero no da para tanto. La sala (una de las muchas conseguidas para un festival claramente itinerante por falta de atención de la administración) no hace más que ser un espacio del que los responsables ni dan señales de vida. Podría hacerse en el desierto. Los “programas” los lleva la directora del evento en una maleta casera, no han sido repartidos con anterioridad por algún interesado del Ayuntamiento o de la Comunidad o del Ministerio (de deportes).

Arrancó el evento con la presentación mediante un vídeo proyectado en una superficie de menos de 4 metros cuadrados (menos de dos por dos) a ras de suelo en un hall claramente insuficiente para la afluencia de asistentes. El vídeo estaba hecho con cariño, con mucho cariño, con mucho corazón, pero con una informalidad y falta de rigor propia de un vídeo casero, no de una pieza de arte ni mucho menos de un arranque de un evento semejante. Pero tampoco parecía ser importante, pues apenas alcazábamos a verlo más de 15 personas en unas condiciones semejantes. Se hizo largo y ruidoso. Pero ves caras conocidas y te sonríes. Pero ya está.

Después comenzaron las acciones en una sala (Sala El Águila, de la Comunidad de Madrid). Quien no lo sepa, no se va a enterar, obviamente, pues por allí no pasó ni “el tato” a decirlo. Tampoco se presentaron a las Artistas. Quien no las conozca, no se va a enterar. ¡Que haga esfuerzos por saber más, hombre, ya!

En primer lugar, la fantástica Ester Ferrer mostró una vez que sigue siendo la mejor de las artistas de performance art que conozco, usando tan pocos recursos como un cuadrado marcado en el suelo con cinta negra y un bastón de madera realizó una acción muy musical (no es casualidad que su pareja sea músico) sencilla y eficaz. Algún elemento sobraba, salvo seguramente para ella, así que mejor me callo. Fue magistral. Simplemente magistral. Recorrió los escasos metros cuadrados del centro de la sala acotados por la cinta negra de tres maneras distintas intentando no dejar ni un centímetro sin pisar, mientras acompañaba su “paseo” con golpes arrítmicos del bastón.

Su presencia lograba un silencio absoluto en una acción, por lo demás, tan cotidiana como infrecuente. Poética y plástica, recordando un cuadro (cuadrado) y un proceso, un aquí y ahora tan obvio que no había que aclararlo. Por supuesto, aclaró unos minutos antes que no tenía el más mínimo inconveniente en que se le hiciesen fotografías o lo que fuese. Al fin y al cabo, sabe que la vida es arte y el arte es vida. Y en la vida hay fotos. Vivimos en la era de la reproducción, del registro infinito de todo lo innecesario. ¿Por qué prohibir la fotografía en un evento de Performance? No sé, supongo que algún artista no sabe bien qué es eso de Arte=Vida.

Luego vino Elisa Miravalles, una chica muy maja, muy simpática (aunque no acabo de creerla) con una “performance” que no era una performance. Alguien debería explicarle que el arte de acción es un arte del hacer, no del hacer que se hace. Y por supuesto, basado en un discurso y un concepto, no en una sucesión de imágenes más o menos bonitas para la foto.

Las caras de quienes asistíamos eran dignas de atención: la desaprovación condescenciente rondaba la sala. Rojo, teatral, dancístico… mucho ruido y pocas nueces. No fue una performance, pero lo más sangrante es que ya lo sabía. Lo sabíamos todos. No comprendo cómo y por qué se programa este tipo de artistas más o menos arribistas (no intrusistas, no, sino sencillamente oportunistas) que pululan por los eventos y, gracias a su carácter extrovertido y simpático logran ser tenidos en cuenta en eventos como este, que, supongo, buscan así definirse como actuales, que toman la nueva generación en serio y les prestan la oportunidad de mostrar su trabajo. Pero ¡venga ya! Faltaba rigor por todos los costados y quienes hemos visto en alguna ocasión su trabajo, que no es performance art, sabemos que Elisa no debía haber sido programada en un evento como este. Pero qué le voy a hacer, no es el mío, ni mi criterio, ni nada de nada.

Así que paso a otra cosa. La performance formidable de quien considero una de las mejores artistas con proyección de futuro: Isabel León.

Sencilla también, como Ester, que no deja de ser nuestra maestra y referencia permanente, pero con identidad propia, realiza esta acción altamente poética, de sembrar un campo y salir de la tierra o, incluso, ser la tierra, la Madre Tierra.

Va “enterrándose” bajo ese campo sembrado y se mueve bajo el plástico serpenteando, abriendo pequeños orificios por los que saca ora un pie, ora una mano, unos dedos apenas… y con los pies, con las manos, quiebra las habas sembradas, se alimenta, alimenta.

Visualmente impactante, no busca la foto fácil, ni la pose, ni el sucedáneo de acción, lo suyo es pura performance. Y además también es maja (lo uno no ha de quitar lo otro) hasta la saciedad, humilde en grado sumo, pero de una coherencia y un trabajo tan continuado y riguroso que es evidente que, si no cambia, acabará en los libros de historia del arte.

En este caso sí, en este caso las miradas y los rostros estaban permanentemente en ella, en su acción, en su presencia, en su espacio y todo el tiempo que, claramente, terminaba cuando saliese de la tierra, como era previsible.

El aplauso duró lo que tuvo que durar, mostrando y demostrando que hay criterio, hay calidades, e incluso cualidades.

Después de todo (y de una noche deambulando por los bares de la ciudad) fue un bonito encuentro, con gente estupenda que intenta mostrar una forma diferente de hablar del mundo, de hablarle al mundo. Y agradezco a Nieves Correa, Abel Loureda y Yolanda Pérez que lo hagan posible, más allá de las subsanables deficiencias. Y por supuesto, incluso a pesar de que no me guste, también a Elisa Miravalles, pero sobretodo a las ínclitas Ester Ferrer e Isabel León sus estupendas piezas.

Ver tres performances y que me gusten 2 de tres no está tan mal. Es casi un notable. Y si quiero algo mejor, siempre puedo intentar hacerlo yo mismo, a ver si soy capaz de hacer en lugar de criticar desde la cómoda tarima de mi escritorio.

La constitución española vista por Eratóstenes

Basado en la famosa Criba de Eratóstenes, he realizado esta pequeña pieza sobre los 169 (13 al cuadrado) números correspondientes a los 169 artículos actualmente existentes en el libro famoso que últimamente está tan en boca de los habitantes de este territorio llamado con frecuencia españa y en otras ocasiones España.

Palimpsesto: Intocables

Hay muchos artículos en nuestra “sacrosantaconsti que han sido tocados, retocados, manipulados, reinterpretados… y luego está el 155.

¿De verdad me lo preguntas?

¿De verdad que queda alguien que, después de ver este hortera cartel se pregunte que por qué digo que hay mucho machismo en el Tango?

¿De verdad?

Hay otras muchas propuestas, afortunadamente, para desmontar esa asociación tan marcada de Tango como baile machista, pero queda mucho, pero mucho mucho, por hacer.

Por lo demás, bonitas piernas.
🙁

Palimpsesto: ente

En otra de las manipulaciones del diccionario, esta vez provocada por la combinación de palabras que podríamos denominar haiku experimental o haiku concreto:

Impotente
potente
silente ente

Me vino a la “mente” el hacer una serie de poemas cuyas todas palabras terminasen en “ente”, pero quizá resulta algo pesado. Ya veré si continúo el proyecto, aunque es poco probable.

De momento, me atrajo la idea de juguetear con el diccionario y buscar todas aquellas palabras que contuviesen la palabra ente al final de las mismas, sin contener (al final de las mismas) la palabra mente. Son, lo que podríamos denominar, entes sin mente.

Para ello, valiéndome del diccionario en modo texto sin repeticiones que tengo en formato texto plano, compuse el siguiente programa o pedacito de código que creaba el fichero entenomente.txt del que poder extraer la capa segunda del palimpsesto que presento en esta ocasión.

Generó la siguiente salida, con resaltados para aprovechar ese entenomentehtml.txt:

absente, absorbente, abstergente, abstinente, accidente, acescente, acidorresistente, acrescente, acudiente, adherente, adoleciente, adolescente, adquirente, adquiriente, adsorbente, adstringente, adyacente, aferente, afluente, afluyente, aguardiente, alburente, algente, aliciente, altilocuente, ambiente, ambivalente, antecedente, antepresente, antiadherente, anuente, aparente, apetente, aplaciente, aprendiente, aquiescente, arborescente, ardiente, argente, arguyente, armipotente, ascendente, ascendiente, astringente, atinente, atingente, atrayente, ausente, autocomplaciente, autosuficiente, balbuciente, barbiponiente, barbipungente, barbipuniente, batiente, benevolente, bidente, bienhaciente, bienoliente, bioluminiscente, birrefringente, bivalente, bullente, cadente, calamo currente, caliente, candente, capelardente, carente, caridoliente, casateniente, caulescente, causahabiente, cecuciente, cedente, ciente, circunferente, circunyacente, ciudente, clarividente, coagente, coalescente, cociente, codelincuente, coeficiente, coexistente, cognoscente, coherente, coincidente, combatiente, comburente, comitente, compaciente, compareciente, comparente, competente, complaciente, componente, concedente, concerniente, concluyente, concupiscente, concurrente, condecente, condescendiente, conducente, conficiente, confidente, confitente, confluente, confluyente, connivente, consciente, consecuente, consiguiente, consintiente, consistente, constituyente, constringente, contendiente, continente, contingente, contracorriente, contradurmiente, contrainsurgente, contrapariente, contraproducente, contrayente, contribuyente, contundente, convaleciente, conveniente, convergente, convincente, conviviente, correferente, corregente, correspondiente, corriente, corroyente, corrumpente, cortacorriente, cotangente, covalente, creciente, creyente, crujiente, cuentahabiente, curtiente, dasquicerente, decadente, decente, deciente, decreciente, decumbente, decurrente, deferente, deficiente, dehisciente, delicuescente, delincuente, demulcente, dente, Deo volente, dependente, deponente, derechohabiente, descendente, descendiente, desobediente, despediente, despidiente, desplaciente, detente, detergente, diapente, dicente, diciente, diente, diferente, difidente, difluente, difrangente, diligente, diluente, diluyente, dimitente, dirigente, discente, disidente, disolvente, displicente, divalente, divergente, docente, doliente, dormiente, drogodependiente, durmiente, eferente, efervescente, eficiente, eflorescente, efluente, electroluminiscente, elocuente, emergente, eminente, emoliente, empeciente, emulgente, encontinente, encreyente, enmiente, ente, –ente, entente, entrepuente, envolvente, equipolente, equipotente, equivalente, erubescente, escarbadiente, esciente, escribiente, eseyente, espinescente, esplendente, estridente, estupefaciente, evanescente, evidente, excedente, excelente, excipiente, excluyente, exconvatiente, exigente, existente, expediente, exponente, farmacodependiente, fehaciente, fendiente, ferviente, floreciente, fluente, fluorescente, fluyente, fosforescente, fotoresistente, frangente, frecuente, frente, frigente, fringalente, fuente, fulgente, fundente, furente, furiente, gallipuente, gente, gimiente, graciadiosente, gradiente, grandilocuente, gruñente, habiente, haciente, hendiente, hiriente, hocente, idempotente, -iente, ignipotente, impaciente, impediente, impelente, impenitente, impertinente, imponente, impotente, improcedente, impropiamiente, imprudente, impudente, inapetente, inasistente, incandescente, incidente, inciente, incipiente, incluyente, incoherente, incompetente, inconducente, inconfidente, incongruente, inconsciente, inconsecuente, inconsiguiente, inconsistente, incontinente, inconveniente, indecente, indeficiente, indehiscente, independente, independiente, indiferente, indigente, indolente, indulgente, ineficiente, inexistente, infidente, influente, influyente, infrecuente, ingente, ingrediente, inherente, inmanente, inminente, inmunodeficiente, innocente, inobediente, inocente, insipiente, insistente, insolente, insolvente, instridente, insubsistente, insuficiente, insulinodependiente, insurgente, inteligente, intercadente, intercurrente, interdependiente, intermitente, interviniente, interyacente, intransigente, intrascendente, intumescente, invidente, iridiscente, irreverente, jurisprudente, jusente, lactescente, latente, laurente, lente, levente, luciente, lugarteniente, luminiscente, magnificente, maldiciente, maledicente, malevolente, maloliente, malqueriente, malviviente, manteniente, mantiniente, marcescente, medioambiente, miente, minicomponente, moliciente, monovalente, mordente, mordiente, moviente, munificente, naciente, negligente, nepente, nesciente, nocente, nutriente, obediente, obsecuente, obsolescente, obstruyente, occidente, ocurrente, oferente, oliente, omnipotente, omnipresente, omnisapiente, omnisciente, opalescente, oponente, oriente, oyente, paciente, paradocente, parapente, parturiente, patente, pendiente, pentavalente, percipiente, percuciente, percutiente, perficiente, permanente, persistente, perteneciente, pertinente, pestilente, placiente, plurivalente, poderhabiente, polivalente, ponente, poniente, potente, precedente, predisponente, preeminente, preexistente, preferente, prefulgente, premoriente, prepotente, presciente, presente, prevaleciente, prevalente, previdente, procedente, procurrente, proficiente, prominente, promitente, propelente, proponente, providente, prudente, pubescente, pudiente, puente, pungente, putrescente, quiescente, radiofuente, radioluminiscente, radioyente, rayente, reciente, recipiente, reconstituyente, recurrente, redolente, redoliente, referente, refringente, refulgente, reincidente, relente, reluciente, remanente, reminiscente, remitente, renitente, renuente, repelente, repente, repitente, repitiente, requirente, residente, resiliente, resistente, resolvente, resolviente, resplandeciente, resplendente, restringente, reticente, retrayente, reverente, rigente, rompiente, rubefaciente, rubescente, rusiente, saliente, sapiente, sargente, sedente, sedicente, sediente, semideponente, semiinconsciente, semitransparente, semoviente, sempervirente, senescente, serpiente, siguiente, silente, simiente, sismorresistente, sobrediente, sobreviviente, solvente, sonriente, sorprendente, subafluente, subconsciente, subcontinente, subiente, subintendente, subsecuente, subseyente, subsiguiente, subsistente, subteniente, subyacente, suficiente, sugerente, supereminente, superviviente, suplente, suprayacente, talente, tangente, tarjetahabiente, televidente, tendiente, termorresistente, terrateniente, tetravalente, tomacorriente, torrente, totipotente, transferente, transigente, transmitente, transparente, trasluciente, trente, tridente, triente, trivalente, tumescente, tundente, turgente, unidocente, urente, urgente, -valente, valiente, vanilocuente, vertiente, vicegerente, Vicente, vidente, vigente, viniente, viripotente, viviente, yacente, yaciente, yente

Una presentación esotérica

Eduardo Scala me invitó a asistir a esta presentación que tuvo lugar hace un par de viernes en la librería Enclave de Libros, Calle Relatores, 16, 28012 Madrid, España. Sentí un orgullo inmenso porque un autor de su talla tuviese tal detalle conmigo. E invité a mis alumnos al evento, haciéndoles saber que no verían una presentación típica de poesía típica.

Se presentaba un libro escrito por Ignacio Gómez de Liaño a raíz de 8 prólogos o reseñas sobre la obra de Eduardo Scala, que me encanta y ha marcado gran parte de mi trayectoria. Sin embargo, la presentación me resultó aburrida y pedante. No por ello no interesante, pero algo carente de cierto “sex-appeal” que quizá es innecesario, pero estamos tan acostumbrados en esta sociedad de entretenimiento permanente que lo sentí árido y algo inhóspito. Curiosamente, no creo que si hubiese sido obra directa de Scala me hubiese parecido lo mismo, pues él tiene una cierta humildad apabullante que resulta fresca de alguna manera y se agradece charlar con él, incluso aunque una conversación con Eduardo siempre derive algo extraña o, precisamente, por ello.

Eduardo tuvo el amabilísimo detalle de enviarme una fotografía en la que aparezco justo a su lado y me hace seguir sintiendo ese orgullo del que hablaba antes.

¡Qué preciosas experiencias depara Madrid, así, un día cualquiera!

Curl – Acceso comando HTTP

Desde hace tiempo vengo queriendo hacer una aplicación que consulte desde línea de comando el Diccionario de la RAE (DLE) para poder extraer su contenido y hacer búsquedas en las definiciones de las palabras, encontrando patrones como “hombre que” o “mujer que” que me resultan claramente machistas en muchos de los casos, cuando no, simple y meramente ridículas.

Caso hiriente es el de cocinillas:

cocinillas Tb. cocinilla. 1. m. coloq. Esp. Hombre que se entromete en las tareas domésticas, especialmente en las de cocina. 2. m. y f. coloq. Esp. Persona aficionada a cocinar. U. t. c. adj.

Pero se podría seguir y encontrar un gran número de ellas. Me parece muchísimo más grave y evidente (por razones obvias) que la invisibilidad o invisibilización que produce la ausencia de femeninos (ver: Alabardero, Miembro)

He encontrado documentación sobre el comando Curl (de unix, faltaría más) que es posible que pueda usar para lograrlo, pero tengo que dedicarle tiempo para poder “mentir” al sistema de DLE que no quiere que se haga esto por alguna razón que no alcanzo a entender.

https://curl.haxx.se/docs/httpscripting.html

A gusto

Nunca llueve a gusto de todos
Nunca llueve a gusto
Nunca llueve
Nunca

Yo soy fascista porque el mundo me hizo así

No puedo dejar de imaginar esta canción con el adjetivo de moda. Parece que todo el mundo le dijese a todo el mundo (con lo que no queda nadie que no lo reciba) que es “fascista”, sin importar lo más mínimo el verdadero significado de la palabra. Así que, ya sin importancia, ¿qué tal sería cambiar el “REBELDE” por “FASCISTA” en esta “bonita” canción?

La pequeña adaptación daría lugar a este simpático resultado:

Yo soy fascista
porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír.

Yo soy fascista
porque siempre sin razón
me negaron todo aquello que pedí
y me dieron solamente incomprensión.

Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz
y quisiera dar lo que hay en mi
todo a cambio de una amistad
y soñar, y vivir
y olvidar el rencor
y cantar, y reír
y sentir solo amor.

Yo soy fascista
porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír

Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz
y quisiera dar lo que hay en mi
todo a cambio de una amistad
y soñar, y vivir
y olvidar el rencor
y cantar, y reír
y sentir solo amor.

Otra tontería de autoayuda

Otra de esas cosas facilonas con las que llenar las redes sociales de conocimiento irreflexivo, oximorones aparte.

Y yo me pregunto:

Si tu vida te parece “casi feliz” con frecuencia,
si los libros te parecen malos con frecuencia,
si las películas te aburren con frecuencia,
si lo que hay en los menús y en los restaurantes te disgusta con frecuencia,
si los caminos por los que transitas te parecen incorrectos con frecuencia…

¿no sería hora de que te mirases en búsqueda del problema?

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