Exposición de Kay Woo

Maravillosa la risa de Kay Woo hablando en la exposición colectiva de la que formaba parte en la Kate Contemporary Gallery, una galería que presume de ser la única filipina en Europa, con vocación internacional e internacionalista, «Punto de encuentro» era el título y el motivo de la muestra de artistas de distintas procedencias, mayoritariamente extremo-orientales, que se convoca con la intención de hacer un homenaje al mismo nombre y resultar así un punto de encuentro en Madrid de creadoras que quizá, aún, no se habían encontrado en la ciudad que las aloja.

El sábado por la mañana había una visita guiada y me acerqué a la expo para encontrarme tanto con Kay como con algunas de las personas que acuden a mis talleres de poesía y que, como personas interesadas por lo contemporáneo, quisieron y pudieron unirse a las explicaciones de Joaquim, director de la galería, como de Kay Woo, centrándose en su obra.

Fijándonos en el detalle de su obra, queda claro que su pintura figurativa tiene algo de metafísica, al puro estilo De Chirico, o incluso tintes surrealistas en la línea de Magritte.

No obstante, es fácil apreciar influencias muy posteriores de autores presuntamente hiperrealistas, o pseudofotográficos como Edward Hopper, a quien tanto me recordaban las imágenes de Kay incluyendo textos urbanos y señales de tráfico o cartelería.

Pero más allá de esas múltiples referencias, encuentro una calidez, por momentos infantil, en la obra de mi amiga, que se expresa formidablemente en la risa que capté en la fotografía que encabeza esta entrada en el diario. Y esa calidez me cautiva, me gusta muchísimo más que toda su obra, a pesar de que también esté en su obra.

Las cabezas esculpidas, las caras sutiles que no se ven en la imagen, siempre me parecen algo que quiero tener en casa o regalar… pero que escapa a mis posibilidades económicas.

Fue un bello comienzo de jornada de este sábado memorable.

Cuaderno Vano

Frases manuscritas insustanciales escritas a lápiz sobre papel de una publicación de «El lobo estepario» de Hermann Hesse editado en México, a modo de palimpsesto o escritura entre líneas, realizado en Madrid en los primeros meses de 2025.

Datos de la pieza
Descripción: Libro Objeto en caja reciclada.
Título: Cuaderno Vano (2025)
Autor: Giusseppe Domínguez (www.giusseppe.net)
Técnica: Escritura manuscrita a lápiz sobre fragmentos de páginas recortadas de un ejemplar de libro de Hermann Hesse. Caja reciclada intervenida con dos páginas del mencionado libro y sellos modificados.
Formato: 17 x 12 x 6 cm

Otra forma de no decir, diciendo.

Proyecto comenzado el 14 de febrero de 2025, en ausencia de agua corriente en mi domicilio.
La propuesta consistió en escribir una serie de frases manuscritas insustanciales (o no tanto, después de todo) a lápiz sobre papel de una publicación de «El lobo estepario» de Hermann Hesse editado en México, a modo de palimpsesto o escritura entre líneas.

Reivindicación de lo intrascendente como acción trascendental, resistencia pasiva contra el aceramiento social.
Otra forma de no decir, diciendo.

Reflexión de 21 de febrero:

Escribiendo un libro de intrascendencias entre las líneas de un libro hoy intrascendente. Intrascendencia por intrascendencia, ¿dará como resultado inmanencia o simple y vana vanidad o nadería?

De momento, da como resultado un libro titulado «Cuaderno Vano» de palimpsestos textuales en los que la intrascendencia se impone como motivo principal de la creación. Crear la nadería, la simpleza, por el mero hecho de crear, de escribir, de seguir siendo, aunque en silencio o apartado de la mirada pública, en papel para la basura, con lapicero perecedero, con sentencias sencillas…

Dejarse ir.

Poemas en la basura

Poemas en la basura

He actualizado la página de poesía objetual de mi web, incluyendo uno de los poemas más interesantes que creo haber escrito en lo que va de año 2026. Sé que a poca gente le interesará, pero a mí me fascina la radicalidad de la experiencia: Poemas en la basura sobre el que ya anticipé algo en este diario titulándolo «antisistema«:

Escribir
en un papel
que voy a tirar
a la basura
es la mayor aspiración
de una poesía
liberada de cualquier intento
de comercialización.

Nota: Este papel fue recibido en un pedido de Amazon hace más de 5 años (para salvaguardar el contenido de golpes desde su origen, posiblemente lejano) y ahora quiero pensar que recuperarlo para una acción poética me libera, me limpia, me hace sentir libre de pecado. «Greenwashing» de manual.

Acción relacionada con El acto de escribir, no la palabra, o poema visual banal o poema tonto, o acto absurdo, algo dadá, que dice ser antisistema, pero que en realidad es fruto de la frustración y silencio. Es más bien un ejercicio de meditación activa o una nadería.

La idea comienza a materializarse el 12 de febrero de 2026. Procedí a escribir todo el texto que cupiese en varios rollos de papel a lo largo de 4 horas seguidas el viernes 13 de febrero de 2026. Pero tengo la sensación de que este proyecto no ha hecho nada más que empezar.


Algunos de los textos que escribí sobre esta «basura» que no tiene mayor importancia son:

Atribuir a un acto banal
una importancia capital
es no tener cabeza
etimológica.

El acto de escribir
no la palabra
es una performance
o un conjunto
de ellas
que vengo
desarrollando
desde hace años
como estudio sistemático
de experimentación
en la acción
poética
de escribir sin
otra finalidad
que rescatar
su verbosidad.

Un mar de palabras asesinas
al acecho de mi cansado corazón
enaltecido
por una revolución inexistente
se adueña de la marea de mi vida
y me eleva por debajo de las nubes
hasta alcanzar
nirvanas estresados.

PRETENSIÓN
Alzo mi voz contra la
PRETENSIÓN
de alta tensión
baja atención.

Bakunin
no va a morir
porque
ya está
muerto.
Se ha ahogado
en un frasco
de colonia
que venden
a buen precio
en PRIMOR.

Hay claves secretas.


Poema-ceta?

Llevaba tiempo queriendo «tapar» el desaguisado que dejaron en una caja de luces en una de las paredes de mi estudio, pero por otro lado, no quería literalmente taparla, sino que no se viera.

Así que tenía pendiente hacer algún tipo de intervención que no acababa de decidir. Hace unos días pensé en la posibilidad de convertir el cable que asciende por la pared en un tallo de una planta que sale de un tiesto y, a partir de ahí, Carmen y yo hemos hecho hoy esta pequeña preciosidad que, obviamente, sigue dejando a la vista el cableado, pero lo resignifica, lo recalifica, lo redefine, lo convierte, tal como resulta evidente, en el centro de una flor electrificante.

Usar cartón y otros materiales de desecho me encanta porque si algo sale mal tienes la absoluta tranquilidad de tirarlos y olvidarte de un error. El error libre fomenta la creatividad y permite esa ligereza que a veces es necesaria para adornar una pared sin adornarla.

Carmen tuvo la brillante idea de escribir letras sobre hojas que rodearían el pistilo-cajadecables, así que las realizamos con cartulina de tapas de cuadernos que tenía reservadas para ocasiones como esta y las pintamos (sobre unas letras de cartón recortadas) con espray azul de Prusia.

Queda fantástico ese tiesto de flores azules que no he de regar sobre los libros que voy editando:

Cadáver Exquisito Visual

Ejercicio para cerrar el Temático dedicado a las Vanguardias del SXX, que cambiaron la historia del arte y la cultura. En este caso, es casi infantil el resultado, pero tiene profundas implicaciones, tanto en lo que respecta a la creación sin ego, como a lo incontrolado, como al cuestionamiento de la autoría, por no hablar de la reivindicación de la sorpresa en lo sencillo o la posibilidad de aportar un nombre que contrastado con la imagen genere una tercera entidad poética.

Homenaje a Yoko Ono

A partir de una hoja de un libro de Antonio Machado, un comienzo de sección dedicado a LEONOR, decidí intervenirla y quedarme con esta pequeña muestra de aprecio a una de las artistas más interesantes del siglo XX a quien siempre me parece que se suele asociar a un cantante muchísimo menos interesante, aunque haya tenido más repercusión, mediática y en la cultura popular, que no discuto.

Por otro lado, LEONOR me recordaba a una monarquía a la que me veo obligado a reconocer como ciudadano de este país cuya constitución parece impuesta e inamovible. Así que era una bonita forma de «matar» dos pájaros de un tiro.

Poema collage

¿Cómo escribir un poema siguiendo las directrices con las que se realiza un collage? ¿Atendiendo a la fragmentación? ¿Poniendo énfasis en que el material sea procedente de algo precedente? ¿El material es físico, literal, literario, metafórico, evocado?

En esta aproximación, propuse un ejercicio consistente en tomar fragmentos de menos de 4 palabras de un texto preexistente y a partir de esos fragmentos componer, sin más adición, un poema propio. El texto original puede hacer variar bastante el resultado, pero también la elección de los fragmentos de palabras y, por supuesto, la composición o yuxtaposición de los mismos.

Este es el texto que yo obtuve mientras invitaba a crear de esta manera en uno de los Talleres de Poesía Contemporánea de la Asociación Cultural Clave 53 que sostengo desde hace casi un cuarto de siglo:

Vida matrimonial

Presagiando
sentido del tacto
adelantó el aburrimiento.

Coser para hacer
su máquina
la carne rosada,
consumismo
de masas florecientes.

Yo lo tengo claro, ¿y tú?

Usando una etiqueta de una prenda que una alumna de los Talleres de Poesía Contemporánea que defiendo desde hace décadas, realicé esta pequeñísima y algo «equidistante» piecita sobre ese papel que, al tacto, me cautivó.

El mensaje de la pieza no lo tengo tan claro, pero sí sé que yo sí tengo claro hacia qué lado me inclino, aunque las flechas estén intencionadamente confundidas y el YOU?, intencionadamente rojo.

Punto sobre la i

Después de un día de mis Talleres de Poesía Contemporánea, a veces me dejan inspiración los ejercicios que realizan quienes asisten. En esta ocasión, un punto gordo creciendo sobre una i iba aumentando (según poema de Laura Cañete) hasta dejar la letra casi aplastada.

Decidí hacer esta pequeña poesía visual basada en la regla de ir multiplicando el punto por una aproximación de la proporción áurea (1,6) y dividiendo la letra i, sin el punto, por la misma proporción.

Ha sido realizado utilizando Inkscape, en su versión 1.2 (me habría gustado que fuese la versión 1.6, aunque no influyese en absoluto en el resultado).

Zapatitos

Casi descartados por incomodidad, estos zapatos ortopédicos, que compré en la tienda donde me veo condicionado a adquirir mi calzado desde que tengo problemas en esa parte del cuerpo que cubren, están bastante deteriorados por su utilización en la acción «Falta Civismo» que realicé en octubre del 2025.

Estaban casi sin estrenar, pero me resultaban sumamente incómodos, en parte por ese sistema de apertura dual: por cremallera y por cordones, que me confundía cada dos por tres. Además de algo ajustados por la punta, lo que hacía me dolieran los deditos.

Así que los usé en aquella «performance» en la que asumía que el calzado que usase iba a quedar algo malogrado, pero que requería un calzado más formal que la mayoría de mi habitual indumentaria.

Ahora ando caminando con ellos sabiendo que me acompañaron ese día y reconociendo en esa puntera rozada su servicio prestado. Además, parece que el uso los ha suavizado y ya no me dañan mis extremidades de la extremidad, aquello para lo que, por similitud con los de las manos, denominamos dedos.

Esto no es una broma