Fractales de Ozark

Si no se hubiesen “descubierto” los fractales, esos espacios de dimensiones fraccionarias que tanto me fascinan, este lago sería un buen momento para pensar que algo estamos haciendo mal a la hora de medir distancias.

A lo largo de la serie que me ha hecho descubrir este pedacito de tierra estadounidense, que toma el nombre del mencionado ensanchamiento del río Arkansas. Vista su primera temporada de 10 capítulos en la plataforma Netflix, que la ha producido, la trama transcurre en torno a un blanqueador de dinero que se ve perseguido y aliado al mismo tiempo por un cartel de la droga. Con similitudes indudables con la inmejorable Breaking Bad, va tomando su propios derroteros asentándose él y su familia en el paradisíaco y al mismo tiempo inquietante entorno paisajístico del lago que da nombre a la serie.

Costa de Gran Bretaña

Rednecks y traficantes mejicanos, una familia WASP, excombatientes de una de tantas guerras, pastores evangelistas milagreros, son solo algunos de los elementos sociales que combinados, en una especie de conflicto interclasístico, interracial, intercultural e incluso intergeneracional, cohabitan el espacio de la pantalla y de las líneas argumentales que tienen de único protagonista (quizá lo peor de la serie) a ese padre de familia que se ha visto obligado a ser más duro de lo que en principio es.

Olvidando el entretenimiento audiovisual, la localización es ese lago del que suelen decir que tiene más metros de costa que toda California y es ahí donde no pude por menos que mirar el mapa (Google Maps) y darme cuenta de que la longitud era una mala manera de mensurar “la costa”, como ya antes que yo hiciera B. B. Mandelbrot.

Las calzadas romanas como líneas de metro

Encontrado este maravilloso mapa realizado en el que las calzadas romanas son trazadas como se haría con las líneas de cualquier línea de metro de una ciudad convencional. Y resulta verdaderamente sorprendente:

Lenguas Esquimo-Aleutianas

map_ale_2 (copia)

Estoy por esta parte del mundo.

Empecé a viajar por las lenguas en Anatolia y después de una espiral enorme que me ha hecho recorrer toda Europa y hasta picotear en América postcolombina, me hizo girar hacia Siberia, vía los lagos fineses, siempre bordeando el norte, el frío norte, hasta llegar a esa puntita absurda que parece llorar Kamchatka.

Actualmente, estoy cruzando el Estrecho de Bering. Me siento una de esas personas que hace más de 10000 años lo surcaron para descubrir un nuevo continente, aunque, propiamente, entonces no lo era.

¿Hasta dónde me arrastrará mi locura?

GeaCron

Hace unos meses tuve la suerte de descubrir este maravilloso proyecto a través de una publicación en un periódico (El Confidencial, creo) que alguien había compartido en FaceBook.

GeaCron es un Atlas Histórico Mundial y Cronologías desde 3000 A.C. que ha sido desarrollado, casi en su totalidad (sabiendo que ex nihilo nihil fit) por una persona con quien pude charlar personalmente al respecto y al respeto.

Fue muy agradable, él y la charla, y tuvo a bien compartir conmigo las especificaciones de las construcciones de sus URLs para poder utilizarlo incrustando mapas (posiblemente dinámicos) en un apartado de las lenguas del Proyecto de Organización Filogenética de las Lenguas del Mundo que ahora mismo no se está utilizando y que quedaba reservado para información geográfica estructurada.

Con el tiempo, lo ideal sería una colaboración más estrecha (lo que lleva más tiempo del que dispongo) hasta el punto de hacer un proyecto “mixto”, que incorporase, como el suyo, información geográfica-histórica, pero que los mapas correspondiesen a lugares de uso de idiomas. Esto es considerablemente más complejo que el actual, únicamente geopolítico, debido a la multitud de lugares en los que existen situaciones de bilingüismo, amén de que las fronteras no son tan nítidas.

Añado aquí las especificaciones de la composición de URLs de GeaCron para recordarlas y poder usarlas siempre que quiera desde mi proyecto de Lenguas.

Hasta “?” es la url principal de GeaCron. Está en español (es) pero puede variar según el idioma de los siete que tenemos.

v= indica si al entrar se coloca en el mapa o el timeline. En tu caso creo que siempre sería v=m (mapa).
lang= indica el idioma. Parece repetido pero tiene su razón de ser.
z= Nivel de zoom. Va de 2 a 6.
x= Longitud. y=Latitud. El signo decimal es el anglosajón (punto)
nd= Indica el número de fechas en una secuencia (abajo a la izquierda) empezando por “0”. Si vale “-1” no hay secuencia
d= Fechas (años) de la secuencia, si hay, separadas por el carácter “A”. Las fechas antes de Cristo son números negativos. Por ejemplo “19 a.C.” sería “-19”.
di= Indica la fecha en la que se debe colocar GeaCron al iniciarse. Puede coincidir o no con una fecha de una secuencia si hay.
tm= Indica mapa de fondo. “p” plano, “r” relieve (u otros)
ct= indica si se muestra una contribución y el código de ésta. “0” no hay contribución
ly= Indica qué layers se muestran visibles al entrar. Los valores son “y” o “n” y el orden es: Etiquetas áreas (países, reinos, …), ciudades, hechos, movimientos (son líneas), leyenda si hay. Los dos últimos son para las contribuciones: Leyenda contribución si hay, datos de la contribución si hay.

A partir de aquí los campos hacen referencia a las líneas de tiempo.
fi: Fecha inicial de la línea de tiempo.
ff: Fecha final de la línea de tiempo.
Otros campos.

Así, he podido crear la URL http://geacron.com/home-es/?v=m&lang=es&z=4&x=24&y=41&nd=8&d=-300A-200A-100A1A100A200A300A400A500&di=-300&tm=p&ct=0&ly=yyyynnn&fi=-500&ff=800 que me remite a una secuencia personalizada de mapas históricos centrados en Roma (usado como referencia de la expansión del uso del latín clásico), desde el -300 al 500, asociándose con una línea de tiempo que va desde el -500 al 800.

Puedo, además, incrustar ese mapa como un iframe, usando el siguiente código:

iframe
width="800" height="500" frameborder="0" scrolling="no" marginheight="0" marginwidth="0" src="http://geacron.com/map/atlas/embed.html?lang=es&w=800&h=500&z=4&x=15&y=41&nd=6&d=-300A-200A-100A1A100A200A300A400A500&tm=p&ly=yyyy">
iframe

Sobre Lusacia y los Sorabos

Hoy he terminado (después de una semana de locura en la que tuvieron que ser dejados a medias) los trabajos sobre las lenguas sorbias o sorabas. Ha sido interesante, pero algo desesperante porque apenas había información separada para los dos idiomas (alto y bajo sorabo), como ya me pasó con el Tocario (A y B).

He encontrado material increíble, como la descripción fonética de ambos idiomas, o mapas históricos como el que presento en esta entrada. Ha sido una especie de viaje maravilloso por el tiempo y el espacio… sin efectos cuánticos adversos.

Sorbios en S XVIII

A pesar de la complejidad e inabarcabilidad del proyecto, sigue pareciéndome fascinante el proceso, la búsqueda, la indagación, el aprendizaje…

Cartografías Contemporáneas

He de agradecer a Hilario Álvarez que en su fantástico Blog, publicase una entrada sobre esta estupenda exposición que casi parece una instalación por el cuidado con el que ha sido montada.

Como cada miércoles, Carmen y yo nos regalamos el placer de disfrutar juntos la mañana, realizando alguna actividad conjunta a modo de isla en la semana. Con frecuencia, nos proponemos desayunar en algún cafecito del centro, saboreando la sobremesa de un par de cafés con leche, unas porras y un croasán. Después uno de los dos le propone al otro un “plan” para la mañana. Ayer, inspirado por la sugerencia de Hilario, le propuse la excursión a Caixa Forum, maravilloso edificio que alberga, habitualmente, interesantes exposiciones.

Suponía que me iba a gustar, pero no que, además, me iba a resultar amena, apasionante, divertida, diversa, hasta hacer que pasásemos casi 3 horas yendo de sala en sala, encontrándonos de cuando en cuando, jugueteando ora con una propuesta participativa, ora con la admiración de obras que requerían tiempo de digestión, ora con proyecciones audiovisuales varias, con un aparataje apartado y silencioso para el resto de la muestra.

¡Qué interesante hacer que algo como el arte conceptual deje, por una vez, de resultar árido!

Evidentemente, quien desee profundizar lo hará, y ya encontrará lecturas más o menos densas, más o menos enjundiosas y que, por supuesto, no por ello menosprecio ni dejo de recomendar, pero me pareció un enorme acierto hacer de esta ocasión una propuesta accesible, atractiva, que convocase a ancianos y niños.

Muchos se sorprendían, otros se admiraban de lo expuesto, otros, cómo no, lo ridiculizaban en su ignorancia petulante…

mapaPero Carmen y yo lo disfrutamos sin parar.

Para empezar, analizamos el mapa conceptual que sirve de excusa para el diseño de la exposición. Realicé una fotografía apenas ilegible que adjunto… no encuentro en el enlace de La Caixa dedicado a la Exposición la imagen que busco y me parece uno de los mejores planos de exposición que hubiera visto nunca. No hay catálogo y no se va a editar. El material en la web es penoso, casi inexistente. Por una vez, comparto la inquietud de documentar este tipo de eventos para que puedan quedar restos de su paso por el mundo…

En el texto del tríptico que se entrega a la entrada, casi no hay información sobre ninguna de las obras. Las pequeñas pinceladas de texto junto a las piezas expuestas ayudan, pero es bastante escaso el material. Es una pena, pues esto habría bordado esta exposición convirtiéndola, quizá, en la que más me hubiera gustado de todas cuantas he visto en mi vida.

Y es que debo decir que se juntaban varias de mis obsesiones, de mis placeres, de mis inquietudes… Mapas, física, neurología, psicoanálisis, contemporaneidad, proyecciones topográficas, complicaciones topológicas, dimensiones físicas y matemáticas, archivados, listas, enumeraciones (como esta), combinaciones de palabras y números, geografía, historia, política, literatura, arte, poesía, mapas mentales, cartografías conceptuales, ideas ordenadas…

No podía parar de ir de sitio a sitio diciéndome: esto quiero hacerlo, esto lo he hecho, esto lo estoy haciendo… me gusta, me gusta, me gusta… como poseído por una fiebre del oro vacuo, de un oro de peso atómico cero… un oro kleínico… por decirlo así.

No podía ser de otra manera: encontrándome piezas conocidas, de mi casi idolatrado, Isidoro Valcárcel Medina, incluyendo el famoso libro rojo, del que tengo, orgulloso, un ejemplar en casa (que leí íntegro (creo que soy uno de los únicos que lo han leído completo)). No deja de sorprenderme la sutileza del trabajo de este hombre.

one million books 2

Y por no hablar de On Kawara, con sus sucesiones de números-fechas, en la sección de mapas temporales. Con sus acciones de larga duración, de compromiso diario, que le hacen vivir como si toda su vida fuese, en sí, una obra de arte. Conocía su pieza de I got up, pero no había visto (aunque había leído sobre ella) sus magníficas piezas I Met y One Million Years. ¡Qué preciosidad!

El comienzo de la exposición, me tuvo un rato entretenido con una obra de Erick Beltrán, a quien no tenía el gusto de conocer, titulada Movimiento Dimensional. Un interesante armario de costura reutilizado como mapa de mapas, como archivo multidimensional, explicando en una visión muy pedagógica, las diferencias entre entidades de diversas dimensiones. Eché de menos algo de referencia a los espacios de dimensión fraccionaria, pero fue muy sugerente, no obstante, su propuesta archivística, en un mueble-índice, con transparencias que podían superponerse generando infinidad de combinaciones (no infinitas, pero muchas muchas) fue de lo más curioso que encontré.

Pero algunas proyecciones visuales también me resultaron interesantes, como la de Zybnek Baladran, Model of the Universe, que no consigo encontrar en youtube, pues no hacen más que aparecerme modelos… muy guapos ellos, presuntamente del universo. Y una cuya autoría no recuerdo con un mapamundi dibujado con, posiblemente, algo dulce, que era fagocitado por insectos (hormigas?) que, al hacerlo, daban forma al mismo, como si se tratase de una antigua carta de marear que iba desapareciendo lentamente… Sutil. Simple. Bello.

Hubo tanto por ver…
tanto por leer…
que mi mente se abrió en mil canales intentando capturarlo todo.

Como afirma Hilario en su blog, es una exposición para repetir. Pero también para profundizar en todos y cada uno de los artistas participantes (quizá me saltaría algunos, seguro). Dejo la lista de los mismos, para no olvidarlos. Aunque algunos ya me son inolvidables, como Duchamp, mi querido Marcel, Guy Debord el situacionista, Richard Hamilton y Richard Long, Robert Smithson, los mencionados on-kawara, IVM, el colectivo Art & Language… Los célebres Dalí y Boltanski, siempre sobrecogedor, con una pieza delicada con los objetos que habían pertenecido a una vieja dama de Baden-Baden, cartografíando ausencias, como rezaba el cartel de la exposición a su lado. Lewis Carroll y su famoso mapa del océano… humor inglés en estado puro.

Incluir a Ramón y Cajal entre los artistas me sorprendió, pero he de decir que gratamente.

Artistas:

Ignasi Aballí, Francis Alÿs, Efrén Álvarez, Giovanni Anselmo, Art & Language, Zbynék Baladrán, Artur Barrio, Lothar Baumgarthen, Erick Beltrán, Zarina Bhimji, Ursula Biemann, Cezary Bodzianowski, Alighiero Boettti, Christian Boltanski, Marcel Broodthaers, Stanley Brown, Trisha Brown, Bureau d’Études, Los Carpinteros, Constant, Raimond Chaves y Gilda Mantilla, Salvador Dalí, Guy Debord, Michael Drucks, Marcel Duchamp, El Lissitzky, Valie Export, Evru, Öyvind Fahlström, Félix González-Torres, Milan Grygar, Richard Hamilton, Zarina Hashmi, Mona Hatoum, David Hammons, Thomas Hirschhorn, Bas Jan Ader, On Kawara, Allan Kaprow, William Kentridge, Robert Kinmont, Paul Klee, Yves Klein, Hilma af Klint, Guillermo Kuitca, Emma Kunz, Mark Lombardi, Rogelio López Cuenca, Richard Long, Cristina Lucas, Anna Maria Maiolino, Kris Martin, Gordon Matta-Clark, Ana Mendieta, Norah Napaljarri Nelson, Dorothy Napangardi, Rivane Neuenschwander, Perejaume, Grayson Perry, Santiago Ramón y Cajal, Vahida Ramujkic, Till Roeskens, Rotor, Ralph Rumney, Ed Ruscha, Carolee Schneemann, Robert Smithson, Saul Steinberg, Hiroshi Sugimoto, Willy Tjungurrayi, Joaquín Torres García, Isidoro Valcárcel Medina, Adriana Varejao, Oriol Vilapuig, Kara Walker, Adolf Wölfli.