Semana Carpanta

Redefiniendo la semana santa, he realizado este pequeño programa absurdo e innecesario:

La salida ha resultado ser:

semana acompañanta semana alicuanta semana almanta semana almiranta semana amianta semana anta semana ayudanta semana bailanta semana canta semana carpanta semana comandanta semana crisanta semana danta semana ganta semana garamanta semana garganta semana gobernanta semana guanta semana hierofanta semana hojasanta semana llanta semana manosanta semana manta semana marimanta semana mendiganta semana oxiacanta semana planta semana portallanta semana postulanta semana representanta semana samanta semana santa semana sicofanta semana somanta semana suripanta semana taranta semana tiranta semana tragacanta semana vicealmiranta semana volanta semana yanta

¿Perfil de Facebook o SPAM?

De cuando en cuando llegan estas solicitudes de amistad (mujeres exuberantes y de residencia fuera de España) que acepto sin mirar y, lo siguiente que hago es ver su perfil. Cuando me encuentro perfiles como este, lo siguiente que hago, obviamente, es eliminarla de mis amigas.

Pero siempre me queda un estúpido remanente de duda sobre si verdaderamente detrás de ese perfil hay alguien (humano bienintencionado) a quien he rechazado por su apariencia. ¿Seré muy superficial?

😉

Por cierto, rara vez me llegan equivalentes perfiles masculinos. ¿Casualidad?

Unas cuantas definiciones poéticas del taller de escritura

Un ejercicio habitual en los talleres de poesía y escritura creativa de la Asociación Cultural Clave 53 es reinventar las palabras mediante la redefinición y utilización ulterior en un poema con su nueva acepción. Vengo proponiéndolo desde hace casi dos décadas y voy, poco a poco, creando un largo diccionario que algún día verá la luz.

Bailarina: La diosa del espacio-tiempo que vive en mi casa.
Babosa: Besos femeninos llenos de pringue.
Banquete: Banco muy majo, majete, por lo general cubierto de cascabeles.
Bellota: Mini calimeros.
Bota: La zapatilla grande en la que mi abuelo bebía vino.
Bogavante: Dícese de un ser inanimado que dispone de miembros móviles e inmóviles.
Botánica: Dícese del arte de botar cámaras Nikon.
Botarate: Dícese del algoritmo matemático sumado por una ecuación de segundo grado derivado al infinito.
Bienaventurado: Dulce, muy dulce, típico de Canarias.
Borrico: Dícese de un juego que practican a menudo los pequeños instantes.
Boomerang: Especie de liga usada en Carnaval.
Buenismo: Casi bueno, del verbo buenir. Convertir las uves en bes sin la más mínima distinción ni compasión.

Con tres de ellas compuse esta breve poesía:

Me alimento de bienaventurados
mientras duermo
soñando botarates
al recordar que aquella fotografía
sufrió una botánica
sin la más mínima conmiseración.

Palimpsesto: sinsentido

Cuando la felicidad está en casa

Bailarina: La diosa del espacio-tiempo que vive en (mi|nuestra|su) casa.

Pastafarismo

Hoy lanza alguien en una red social esta pregunta, así, como si nada… y claro, se monta la de sancristín. Eso sí, no se profundiza más allá de unas cuantas frases. Pero es que no es el contexto para semejante pregunta. Lo siento, no lo es.

Alguien comenta:

o que pasa es que creen que Dios es una persona una figura o que vive en un castillo de nubes en el cielo, Alguien sabe como es Dios? seguramente como nadie lo ha visto dicen que no existe, pero Dios no tiene un rostro, DIos es hechos y obras, las que vemos a nuestro alrededor, las que de la nada se volvieron un todo, lo llaman recreación, las cosas que estan hoy en las que el hombre nada tiene que ver vinieron de algun lado alguien o algo las puso alli y despues vinimos nosotros a intentar explicar de donde vino todo, Dios no tiene una varita mágica, Dios tambien es ciencia, porque pacientemente puso su obra y dejo que evolucionara, es la que vemos y no importa si estan los cientificos mas increibles nadie puede explicarla

Olvidando faltas de ortografía, que quiero asumir que eran por pereza y no por mala fe (je), me llama la atención la referencia al celebérrimo “Diseño inteligente” que quiere reintroducir la religión en el ámbito de la razón, pero con un calzador recalcitrante.

Curiosamente, este fin de semana vi la película “The most hated woman in America” que sin ser una gran película hablaba de un tema del que no se suele hablar lo suficiente que es el del ateísmo y la reclamación de la separación Iglesia-Estado.

En este país, baluarte del catolicismo más cerril y arcaico, esa reclamación suena a cachondeo, como si se pide que dejen de haber símbolos religiosos en las calles… bufff… eso sí que sería un repaso de Memoria Histórica inasumible. Procesiones, festivos religiosos, Navidades, San/Santa… lo que sea… son considerados “tradiciones” constituyentes de “lo español”.

Después de ver esa película, curiosee un poquito la Wikipedia en busca de más información sobre las asociaciones de ateos internacionales y acabé por encontrar una divertida religión:

Pastafarismo

El único Dios Verdadero

El pastafarismo (neologismo derivado de «pasta» y «rastafarismo») o religión del Monstruo del Espagueti Volador (MEV o FSM en inglés) es un movimiento social, reconocido como religión oficial por algunos países, y rechazada como tal por otros, quienes la consideran una religión paródica, surgido como protesta social en Estados Unidos para denunciar y oponerse a la difusión en las escuelas de la hipótesis del diseño inteligente, impulsada por sectores políticos y religiosos conservadores durante los mandatos del presidente George W. Bush, y a las corrientes de opinión que pretendían su equiparación con teorías aceptadas por la comunidad científica como la de la evolución biológica.

Los principios del pastafarismo fueron ideados por Bobby Henderson, licenciado en física de la Universidad Estatal de Oregón, para protestar por la decisión del Kansas State Board of Education (Consejo de Educación del Estado de Kansas) adoptada a finales de 2005 de permitir la enseñanza del diseño inteligente en las escuelas públicas como alternativa de la teoría de la evolución. Esta decisión fue finalmente revocada en agosto de 2006. Al igual que el movimiento a favor del diseño inteligente, el ideario de Henderson emplea referencias ambiguas a un denominado Diseñador Inteligente no especificado, con el fin de evitar los mandatos judiciales que prohíben la enseñanza de la religión y el creacionismo en las clases de ciencia de los centros educativos públicos estadounidenses.

Y verdaderamente, me he hecho creyente ipso facto de esta maravillosa visión del todo, donde no somos más que pequeñas manifestaciones del Apéndice Tallarínico.

¿Habrá sectas y conflictos religiosos como los de la época de la Reforma/Contrarreforma y las guerras de religión debidas a la composición de qué se supone que es el Gran Spaguetti (trigo (blanc o integral)/centeno/con aditivos…)?

Quiero ser un martillo

Hay chavales que piensan (nihilistas) que nada sirve para nada. Esto es frecuente.
Hay chavales que piensan que estudiar no sirve para nada. Basta frecuente y algo fundamentado en la situación socio-económica actual.
Hay chavales que piensan que alguna asignatura (que no les gusta) no sirve para nada. Esto es sencillamente pereza, indisciplina mal entendida.

Pero…

El otro día, dando una clase de matemáticas, quise acercárselas diciendo que el estudio de lo sinusoidal estaba en la base de las ondas, como las de la música y me dijo… “eso no sirve para nada”. “¿El qué?”, pregunté yo.

Según él, la música, el arte, la literatura, eran asignaturas que no deberían existir porque no servían para nada. Así, sin más. Cuando le dije que, siempre según él, tampoco las matemáticas servían para nada, me dijo que bueno, que eso era antes, pero que ahora veía que sí, que servían, como las demás ciencias.

Le sorprendía (explicitó) que a mí (su profesor de matemáticas) me sorprendiese su respuesta. (¡Ay, criaturita!, si supiera…)

Pero yo no le intenté persuadir. No es mi problema si este chaval no pretende otra cosa que ser “útil” en la vida. Quiere ser una herramienta, un martillo, un bolígrafo… algo que no tiene vida propia, sino tan sólo para otro individuo que lo maneje. Especialmente triste, patético, en un chaval cuya vida (económicamente hablando) está más que resuelta.

Pero no es mi problema.

Quizá sea el de los hijos del mañana cuando este “chaval” acabe por promulgar las leyes de educación, dada su previsible trayectoria.

¡Qué persona más muerta, más vacía!

Hombres que miran a las mujeres con respeto

Por fin una serie en la que encuentro hombres con los que sentirme identificado sin sentir vergüenza ajena. Es una serie de entretenimiento, sin enormes pretensiones culturetas, divertida, de “fantasía”/”ciencia ficción”, del canal SyFy, sobre demonios, vengadores con superpoderes, etc…

Además de guapos (eso no podía ser de otra manera en una serie que no pretende dejar de lado el mainstream), hábiles, inteligentes y, sobretodo, respetuosos con las mujeres.

Los dos protagonistas (e incluso el villano antagonista) tienen un trato de la mujer que dista de ser condescendiente, que las consideran iguales, sus iguales, sin ser ni sus príncipes azules ni sus amos y señores. El atractivo Agente Dolls (Shamier Anderson), acaba siendo amigo de la interesante protagonista, Wynonna Earp (Melanie Scrofano), con quien tan sólo cruza un beso en el último capítulo de la primera temporada y, casi diríamos que por accidente.

En todo momento se refiere a ella como Earp (no por el nombre de pila), como si de un igual se tratase. De nuevo, sólo en una ocasión el guion le hace llamarla Wynonna para distinguirla de la otra hermana Earp. Y lo recalca, casi haciéndonos saber que si no fuese por eso, seguiría mereciendo el respeto de su compañera de trabajo y no la familiaridad con la que se suele tratar a toda mujer en una relación cinematográfica.

El guapísimo Doc Holliday (Tim Rozon) acaba enamorado de ella (antes que ella de él, de nuevo un rasgo infrecuente) pero respetando en todo momento su absoluta libertad de elección, incluso en ese beso que encuentra con su “competencia” Dolls, sin repartirse a la mujer cual botín de guerra.

El tópico (casi) de lesbiana policía Nicole Haught (Katherine Barrell), quizá, acabará siendo (espero) lo que menos aporte a este alegato a favor de unas nuevas relaciones interpersonales, alejadas de heteropatriarcados hegemónicos omnipresentes.

De esta serie se recalca en los artículos que encuentro sobre ella el feminismo en las relaciones intermujeriles, satisfaciendo sin problemas el celebre Test de Bechdel, los roles que estas ocupan y las acciones que llevan a cabo, pero yo no dejaría de lado, porque me parece uno de los más importantes avances post-Bechdel (esa mínima exigencia), los roles masculinos, la nueva masculinidad que puede ser, como en esta, viril, masculina, incluso testosterónica, pero no por ello machista ni propia de opresor de tres al cuarto.

¡Ya era hora!

Supongo que no es casual que su guionista sea mujer (Emily Andras). El siguiente paso, será que pudiera haber sido un hombre quien realice estas miradas progresistas. ¿Para cuándo?

Ella le besa a él. Sí, se puede hacer así.

Los muertos

los muertos del silencio
los muertos de la salinidad
los muertos del solsticio de primavera
los muertos de la sinceridad
los muertos del sinsabor
los muertos de la sabana
los muertos del suplicamento
los muertos de la sotana
los muertos del séquito de dios
los muertos de la sábana santa
los muertos del significado
los muertos de la significación
los muertos del soportal ciego
los muertos de la súbita marea negra
los muertos del sabor
los muertos de la suntuosidad
los muertos del sol
los muertos de la soluna

El conector

Compré un conector
que no sé qué conecta
y no me hace sentir más conectado
sigo conectando
con la incapacidad de conexión
que late en mi fondo conectril.

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