¿Confundimos raza con nacionalidad?

El otro día publiqué en FaceBook una inocente pregunta que desató un debate bastante interesante. No era una pregunta puramente retórica, pero claro que encerraba cierta maldad. Era una pregunta con la que, inocente, me habría gustado hacer un sondeo. Me pareció sumamente interesante que la discusión, como tantas otras, derivase hacia el lenguaje y su precisión o imprecisión.

Está claro que FB es un patio de colegio y que hay que tener especial cuidado con lo que se dice. Por eso me limité a hacer una pregunta… y aun así… A partir de esa tuve varias respuestas que me atribuían una intencionalidad distinta de la que yo tenía. Varios quisieron creer que yo decía que España o los españoles somos racistas, otros dijeron que, como yo, tampoco aprobaban el nacionalismo, pero yo no había dicho eso.

Transcribo toda la conversación porque algunas de mis opiniones (e incluso algunas de las de otros) no quiero perderlas.

Giusseppe Domínguez: En España se confunde raza con nacionalidad. ¿Qué nombre tiene esto?
06 de julio a las 10:43

Ulises Fidalgo Prieto Los salseros confunden raza con saber bailar, salsa, claro (no Waltz.)… Y claro, «la raza latina es la mejor». Eso no es racismo, es una tautología. Si la raza latina se define cómo la que mejor baila salsa, enotonces lo que mejor bailan salsa son los que mejor bailan salsa.

Santiago Gala no ?e, nacionalismo o su sinónimo racismo… 😛

Yolanda Angel En España «ALGUNOS» lo confunden. Fácil de reconocerlos, siendo FRANCOs, se les ve el plumero (y algunos la «pluma», pero estamos en las mismas)

Giusseppe Domínguez Para mí nacionalismo (que según y cómo sea puede hasta gustarme) no tiene nada que ver con racismo. Esa es la cuestión, en parte.

Giusseppe Domínguez En Australia me ocurrió hace muchos años que a un señor de raza negra le pregunté de dónde era… y me contestó, casi ofendido, que Australiano. ¡Qué torpeza por mi parte, confundir raza con nacionalidad!

Ulises Fidalgo Prieto ¿Pero de qué nacionalismo de los tantos que hay en España estás hablando? El nacionalismo es aberración romántica del siglo XIX y surgió con un carácter casi divino. El soplo de los pueblos sustituía a la antigua Fe y las personas perdían su individualidad en pos de ese proyecto «común». Una utopía más. ¿Qué identificaba a la Nación, ahora un ser con vida y espíritu? ¿La raza, la religión (o ideología)? La estafa del progreso «común» condujo al horror del siglo XX. No cabían las ambiciones individuales, sólo la ambición de la nación. La libertad del individuo no era aceptada, sólo la libertad de la nación. A cambio se evitaba la angustia de tener que decidir. Fascismo y Comunismo se apoyaron en esa estafa atrayente. Ambos nacionalistas, ambos socialistas. Por fortuna creo que tanta decepción permitirá al individuo zafarse de la prisión mediocre de que otra entelequia inventada conduzca sus miedos, sus odios, sus afectos y también sus prejuicios. Casi todos somos racistas y es peligroso. Pero lo absolutamente peligroso es cuando todos nos ponemos de acuerdo para canalizar un único racismo a la vez y en una sola dirección. Cuando la Nación decide a quién debemos odiar o amar. O peor, cuando una Nación elige un odio que nos identifica para ser acogido dentro de ella.

Ulises Fidalgo Prieto En Londres también tuve la tentación de preguntar a una chica negra de Manchester de dónde eran sus padres. Probablemente me hubiera dicho que también eran de Manchester, pero entonces habría tenido la tentación de preguntar de dónde eran sus abuelos, y así hasta que me dijera que algún ascendiente era de Jamaica. Luego yo le diría: Ah, también soy del Caribe. Entonces probablemente ella me habría contestado. No pareces del Caribe. -¿por qué ?- habría preguntado para que quedara patente su racismo. El de ella. Tal conversación no ocurrió. Me reprimí el mío.

Giusseppe Domínguez Querido Ulises, no quería discutir sobre nacionalismo que, como otras muchas cosas de nuestra sensibilidad contemporánea, surgió efectivamente en el romanticismo, sino sobre el porqué seguimos, en un mundo que está empezando a mirar hacia otro lugar (queramos o no) más global, mas entrelazado racialmente que nunca, porqué seguimos, insisto, confundiendo raza con nación. Creo que, igual que en el SXV surgió el modelo de estado/nación europeo, estamos ante un proceso de surgimiento de un nuevo modelo, llamémosle supranacional, de momento, en el que los países (especialmente los europeos) no están sabiendo encajar. (Tampoco lo están sabiendo hacer los «nacionalistas» que tanto criticas). Me preocupa que una niña adoptada en China y que viva en Europa sea llamada china por su raza y no por su nacionalidad. Me preocupa que un chaval, pongamos que nacido en Madrid, cuyos padres emigraron de marruecos siga siendo llamado magrebí. Me preocupa que pese tanto la raza. Ni siquiera estoy hablado de que esto sea racismo, sino de que no seamos capaces, aún, de ver que una cosa es la nación y otra la raza, la procedencia, si lo deseas. Según eso, la raza a la que pertenezco no sé si es la que debería ser llamada española…. porque, que yo sepa, eso no existe como raza. Soy, supuestamente, caucásico, pero con múltiples mezcolanzas, enormes, procedentes del norte de África.

Giusseppe Domínguez Por cierto, si la chica que encontraste en Manchester era negra, seguro que no era originaria de Jamaica… y es muy posible que tuviera un origen racial más sudafricano, llevada por barcos ingleses (y sé que no fueron los únicos) a las islas del «nuevo mundo».

Ulises Fidalgo Prieto Seguimos discutiendo mañana, más bien para aprender. Porque es un tema interesante y del cuál me gustaría saber qué piensas. Yo sólo tengo pensamientos sueltos, nada elaborados y no he leído mucho. Pero me interesa. Sólo una cosa antes: Yo no critico «tanto» los nacionalismo españoles. Realmente me parecen ridículos y racistas. Creo que en el caso del país Vasco matan porque si no nadie se los tomaría en serio. Vengo de un país donde la mayoría de los independentistas se arruinaron por la causa de la independencia. A veces murieron y los que vivieron fueron a la miseria cuando perdieron la guerra. Eso desde el más rico hasta el más pobre (los hacendados cubanos contaban entre los más ricos de la España entonces). Así, desde ese punto de vista, los nacionalistas actuales me parecen unos descarados farsantes que quieren que los otros les paguen la independencia y no están dispuesto a arriesgar nada. ¿Cómo me los voy a tomar en serio? Ni siquiera me interesan. Sólo me molesta tener que pagar impuesto para ellos, pero bueno…

Guillermina Godoy ?»raza» es un vocablo que se originó con Darwin conjuntamente con la teoría de la Evolución . De un tiempo hasta ahora esa palabra ha sido cambiada por «Etnia» ya que raza es usada para diferenciar a los animales, ejemplo: un caballo de raza pura-sangre. O sea, que hablar de raza refiriendose a las personas seria igual que tratarlas de animales.

Susana Recover de Frutos Sí, es llamativo. También se confunde raza con clase social.

Mábel Dom G Y raza con religión. Un nombre para esta cosa de las confusiones… asociográficosocioesteroti?p, largo.

Janet Val Triboullier no tiene nombre…..no debería tenerlo.

Giusseppe Domínguez Ups. Guillermina Godoy tienes toda la razón. Y esto da un nuevo giro a este debate… Buscando raza en Wikipedia te encuentras, como dices, que es más recomendable reservar el uso solo para animales. Pero lo que es más llamativo es que Etnia, etimológicamente, hace referencia explícita a Nación… o sea, que igual aquí está la raíz de la respuesta… (Una etnia (del griego ????? ethnos, «pueblo» o «nación») es una población humana en la cual los miembros se identifican entre ellos, normalmente con base en una real o presunta genealogía y ascendencia común, o en otros lazos históricos). Recomiendo la lectura de http://es.wikipedia.org/wi?ki/Etnia donde está el principio de debate sobre el uso de etnia frente a raza.

Giusseppe Domínguez Lo que parece que se va imponiendo es que, como tantas otras veces, es un problema de lenguaje. Será por eso por lo que me preocupa especial y personalmente… 😉

Giusseppe Domínguez Por cierto, toda esta retahíla de posts comenzó con un artículo de hoy en El País, así que lo cito, por si alguien quiere hojearlo: http://xurl.es/9j589

Giusseppe Domínguez Y, sí, como apunta Mábel, cuantas veces hemos oído hablar de «musulmanes», por ejemplo, para hablar de etnias o naciones… como si yo, por ejemplo (otra vez), no pudiera ser musulmán o budista o sintoísta (¿puedo serlo?) o judío.

Guillermina Godoy ?(et.ni.a) sf 1. Antr. Grupo social diferenciado de outros por laços peculiares de cultura, religião, língua, comportamento etc., e que compartilha origem e história comuns.

Janet Val Triboullier Acabo de leer el artículo. Tengo la sensación de que el lenguaje nos delata…

Guillermina Godoy para mí es un poco mas fiable la RAE. ahí puse el link del significado de raza. Fíjense que se habla, a modo de ejemplo, de RAZA HUMANA.

Ulises Fidalgo Prieto Una cosa: Las palabras son resbaladizas y la etimología no es un asidero seguro. La palabra Nación también tiene el mismo origen. alude al nacimiento. Una nación de dientes, es cuando vemos como emergen los dientes. Una nación de pollos es un grupo de pollos que han nacido. Las naciones solían ser los grupos humanos que venían o estaban en otro sitio. Era los que veíamos. Nosotros nunca eramos una Nación. En hebreo la palabra es Goyim que traducimos como gentiles, porque para ellos las naciones somos nosotros. Sólo recientemente nos hemos visto a nosotros mismo como parte de una nación propia. Así que la palabra ha perdido sentido y no sé si tiene alguno preciso hoy.

Ulises Fidalgo Prieto Por cierto, el sionismo es un movimiento nacionalista, como son todos los movimientos nacionalistas que empezaron en el siglo XIX. El Islam no es un movimiento nacionalista, como no lo es el cristianismo. Así que no es lo mismo un judío que un sionista, o por lo menos hay una diferencia de conceptos.

Ulises Fidalgo Prieto Para mí la nación sólo adquiere importancia como marco legal donde se preservan los derecho del individuo. No creo que los estados supranacionales puedan satisfacer esa necesidad. Para que haya un marco de éste tipo el individuo tiene que tener una implicación emocional con ese grupo de hombre que lo conforman y se sienta perteneciente a él. Sino deja de prestarle importancia y se deshace el vínculo. Es casi imposible que un individuo contenga tanto amor dentro de sí como para amar a la humanidad completa. Sería deseable, pero es imposible. La nación debe estar al servicio del individuo y no el individuo al servicio del individuo, contrario a lo que decía Kennedy. Por otra parte, para que un hombre sienta que debe pertenecer a un grupo, debe de haber un enemigo común, o a caso debió haber habido antes. El deseo de pertenecer a algo, casi siempre está motivado por el miedo a otros, o por lo menos la reticencia. Hasta ahora siempre ha sido así. Luego debe de haber otros para que podamos pertenecer a unos. Visto así el estado supranacional es imposible. La humanidad no puede contener un único estado antes de que aparezcan los extraterrestres. Siempre habrá al menos dos naciones distintas, sino enfrentadas, sí reticentes la una con la otra.

Giusseppe Domínguez ?Ulises, mi alegato a favor de un estado supranacional no implicaba que hubiera uno y solo uno. Efectivamente, que la humanidad se ha ido moviendo por los motivos que apuntas es bastante cierto, pero también lo es que está amenazada por un problema que ella misma genera y que no puede ser postpuesto más tiempo. En primer lugar, ahora mismo me estaba circunscribiendo a la necesidad de una implicación mayor por parte de los ciudadanos para construir o vincularse a los que están más cerca suyos, pero aumentando un poco la mirada, el ángulo de la mirada, de manera que queden en esa cercanía gentes que antes no lo estaban. Por poner un ejemplo concreto, Europa necesita existir como estado o nación o confederación de naciones más allá que como simple agrupación de comerciantes. Es cada vez más notorio que sin esa «nación» europea, lo que queda es esperar una lenta agonía en estos lares. Es lógico, todo imperio tiene su declive y el de Europa o los distintos países europeos no iba a ser una excepción. Pero algunos de los logros, por ejemplo avances sociales, que se consiguieron a lo largo del siglo XX están a punto de ser puestos en cuarentena por un largo periodo de tiempo. Y no quiero con ello que entiendas que se trata de un alegato a favor del socialismo frente al neoliberalismo. No. Es tan solo que la librecompetencia total es algo que nunca han defendido las naciones, que han tendido siempre a cierto proteccionismo estatal del individuo que la conforma.

Giusseppe Domínguez En cuanto a lo del enemigo común, es hora también de que nos empecemos a dar cuenta de que el enemigo común quizá no está más allá de nuestras fronteras que, por otro lado, son bastante más imaginarias para nosotros que para otros… Por ejemplo, la movilidad de capital no entiende de fronteras. Es razonable en el sistema económico que tenemos. Y ni siquiera ahora voy a entra a discutirlo, sino que si estas son las nuevas condiciones, es decir, que el dinero tiene posibilidad de desplazarse por el planeta sin tener en cuenta las necesidades de una u otra nación, es menester que los ciudadanos seamos conscientes de que también deberíamos tener ese derecho. Esto implica la libre movilidad de seres humanos allende las fronteras (con lo que retomo el tema del inicio) pero esto, al mismo tiempo, como tú dices, atenta contra el concepto que ha sustentado la idea de nación hasta ahora. Por eso, insisto, tenemos que revisar esa idea, para poder acompasarla al momento histórico en el que vivimos. No sería la primera vez: No es lo mismo hablar de Nación antes del SXV (me circunscribo, de nuevo, solo a Europa) que antes del SXIX, que después de la II GM, ni después de la caída del muro. Efectivamente, seguimos manteniendo para algunas cosas las nociones del SXIX y para otras cuestiones las del SXXI. Ese movimiento de palito no parece que haya tenido repercusión en muchas mentes, pero tenemos la urgente necesidad de cambiar de planteamiento… y en esto casi estaría a punto de coincidir contigo en tu reprobación de los nacionalismos (vasco, catalán…) y creo que también a estos también les toca renovarse o morir. Pero nuestros nacionalismos (español, francés, alemán…) también deben hacerlo… e, insisto, rápido. Como enemigo común podemos mantener el que se está perfilando como tal, mientras no seamos capaces de mantener un concepto más actualizado de nación, que sería China y su producción «imperialista». Ya ves, ahora cambiaremos y comenzaremos a llamar imperialistas a otros… ¿Qué, te parece irónico?

Ulises Fidalgo Prieto ?Giusseppe, mientras más pasan los años nos vamos pareciendo más. Al final terminaremos como la mayoría de los seres humanos, unas ancianitas adorables (el femenino no ha sido una errata). Si me lo pones así creo que va a decaer la discusión. Estoy casi de acuerdo en lo que dices. Así que me limitaré a decir los inconvenientes y los desacuerdos. Desde mi punto de vista el Estado sólo tiene sentido para garantizar los derechos de las personas que habitan bajo su jurisdicción. Si el Estado llega hasta dónde puede llegar el capital, entonces cuando haya una injusticia allí, el Estado tendría que intervenir. Es decir, la policía o alguna fuerza de la violencia legítima. Si es así, me parece que estaríamos en guerra siempre. Yo no estoy en contra, pero creo que es insostenible. Por ahora veo difícil la aplicación de ese deseo común nuestro. Con respecto a las medidas proteccionistas. Estoy de acuerdo contigo, y es algo por lo que hay que protestar todos los días. Claro, que sin enojarse demasiado por la casi segura derrota. Lo más que podemos hacer es mitigar ese antiguo vicio de los aranceles y la frontera para el mercado. Las medidas proteccionistas son efectos de los tantos Lobbys económicos que existen. Casi todos, con argumentos nacionalistas, intentan que los legisladores le eviten la necesidad de competir en el mercado. En Europa tienen la tradición medieval de los gremios (previo a las naciones) y aún hacen lobby para evitar competir. Lo mismo ocurre con la inmigración. Las leyes antiinmigración tienen la misma causa. Son Lobbys que no quieren competir en el mercado del trabajo. Y claro, también los prejuicios que también cuenta. No sólo es economía ( no soy marxista). La tarea es difícil, si no imposible. Pero estamos aquí, y si no estuviéramos sería peor. Por cierto: Liberal es una palabra española, adquirida por los británicos durante las guerras napoleónicas y pervertida por los americanos durante el gobierno de Delano Roosevelt; pero en español significa lo mismo aún. No es necesario acudir al neologismo de neoliberalismo. Es el mismo liberalismo de la escuela de Salamanca, el mismo mencionado en el Quijote, el mismo del empecinado, de las Cortes de Cádiz y el mismo de los independentistas de Suramérica y México e incluso de Cuba.

Ulises Fidalgo Prieto Un debate previo: http://www.youtube.com/wat?ch?v=5QMZ0Ms2bJc

Giovanni Collazos Carrasco todo esto es super interesantísimo.

Giusseppe Domínguez Me alegra que te interese, querido Giovanni.

Y parece que, como todo en Internet, el tiempo de vida de este debate llegó a su fin. No hubo más réplicas porque parece que llegamos a una especie de consenso en torno al hecho de que el lenguaje era lo más importante a la hora de establecer una discusión como esta. Conocer el lenguaje con propiedad te hace dueño de la verdad… o lo que es lo mismo, de la mentira. Es una cuestión, como tantas otras, de palabras.

Humanos, demasiado humanos.

Partido Anti-PowerPoint

Aunque parezca una broma, acabo de leer una noticia que se hace eco de que en Suiza se acaba de inscribir un partido que defiende, como único interés político, el cese del uso de este programa.

Así, el Anti PowerPoint Party, (APPP) sostiene que el uso de este software en entornos profesionales hace que se tienda a la simplificación del discurso que tan solo ha de ser apoyado en imágenes atractivas y menos en una coherencia que requiera reflexión por parte de quien atiende. ¿Solo el uso de ese software?

También advierte del problema de su utilización en la educación, fomentando una enseñanza más vertical en la que desaparece el intercambio, la relación profesor-alumno queda intermediada por una presentación que ha de resultar atractiva visualmente, dinámica, entretenida en resumidas cuentas. No es extraño: hasta se ha reducido la duración media de una película de entretenimiento para que los adolescentes aguanten.

No es que no esté de acuerdo con que el mal uso de una herramienta como esta puede llevar a vaciar de contenido los discursos o a que en la enseñanza se banaliza la exigencia para no espantar al cliente, que ha dejado de ser alumno para ser consumidor más o menos voluntario de saberes.

Lo que no puedo compartir es el uso de una marca registrada para inscribir un partido político. Power Point es tan solo un componente de la celebérrima suite de MicroSoft, MS Office. Porque, pregunto, ¿no sería lo mismo si las presentaciones se realizaran (como yo vengo haciendo desde hace años) con OpenOffice o LibreOffice?

Tampoco me parece razonable que un partido se inscriba con ese único objetivo. ¿Acaso no ha de tener un mínimo ideario? ¿Tan poco importante se considera ahora mismo la ideología política que cualquier motivo puede ser suficiente para aglutinar masas?

Me da por imaginar que ganan las elecciones (no es tan descabellado, teniendo en cuenta que, según afirman, en Suiza serían ya la cuarta fuerza política) y que, después de aprobar una ley que penalice de alguna manera el uso de este programa, se retiren dejando gobernar a quienes ellos decidan. ¿Ellos? ¿Quiénes son ellos? Qué miedo me da esta tendencia a la despersonalización.

Por cierto, en mi web hay intencionadamente pocas imágenes porque apuesto por el contenido, pero es algo que siempre me han criticado porque, dicen, vivimos en una era de dominio de la imagen. Aunque se podría añadir que una imagen seguirá valiendo siempre un equivalente de palabras (más o menos 1000, según el refrán).

Profundizando con el discurso del APPP, habría que reducir esa influencia dañina de la banalización del discurso no solo usada en esa aplicación, sino en los mensajes comerciales de televisión, de prensa, etc, así como en las páginas de internet que, en la mayoría de los casos, apuestan por un sloganismo masivo para resultar simples y, por ello, atractivas.

Y, para colmo de simpleza, proponen como solución alternativa el uso de pizarras de papel en las que el orador va escribiendo sobre la marcha. ¡¿Es una broma?! ¿Han tenido que hacer alguna vez una presentación delante de más de 20 personas en una sala con más de 50 metros cuadrados? Si acaso hubiesen propuesto como solución volver a las transparencias sobre retroproyectores, pero esa sugerencia suya es poco más que una idea friki llevada a la política seria.

Bajo toda esa parafernalia, en su web incluyen un par de enlaces que me hacen sospechar que el verdadero objetivo de esta gente es forrarse. Hay un botón en el que aceptan donaciones. Hay otro (en la web de un partido político) que te dirige a una tienda donde adquirir, por un no muy módico precio, un libro en el que te enseñan las maldades del uso de tan diabólico programa.

Por favor, que la política vuelva a tener tintes ideológicos es fundamental. Vamos de mal en peor… y la que se avecina es cada día más populista, simplona, vacua… como la televisión, como la prensa, como Internet… como todo.

Dejemos de lanzar mensajes simplistas nosotros mismos y empezaremos a comprender que el mundo es más complejo cada vez. Quizá este sea el verdadero problema, la sensación de que ante un mundo tan complejo no podemos decir nada que tenga mucho sentido. Así que, para no sentirnos impotentes, decimos lo primero que nos viene a la cabeza, aunque no hayamos pensado en sus implicaciones, raíces, motivos… y hasta pretendemos que exista un partido político que lo defienda.

¡Qué miedo!

Del tráfico de bicicletas

Esto ya lo he hablado recientemente.

Me parece pesadísimo insistir en que la ciudad, urbe, requiere unas normas de urbanidad que deben seguirse por peatones y por conductores de vehículos de todo tipo. También por ciclistas.

Estoy cansado de encontrarme con ciclistas a mi espalda, circulando por la acera, intentando adelantarme por algún lado, mientras, paranoico, pienso que me voy a chocar con ellos y que me haré daño en el brazo dañado.

Estoy cansado de tener que ceder el paso a motoristas que aparcan en mitad de espacios reservados para paseos de peatones, de tener que ceder el paso a ciclistas y motoristas que aprovechan la debilidad de los viandantes para zigzaguear y adelantar su recorrido a costa de hacer inviable la comunidad.

Estoy cansado de que nunca se atente contra los coches privados a quienes se tiene miedo. Si ellos son el enemigo, ¿por qué se ataca a los que vamos caminando?

Estoy cansado. Me parece una enorme falta de respeto a las normas básicas de convivencia, a la convivencia, por tanto, a la comunidad, en definitiva, a todos y cada uno de los ciudadanos.

¡Carril bici eliminando coches…
o nada!

El AVE agoniza

No es de extrañar que cierren líneas del AVE. Lo extraño es que este tren tan caro pudiera ser de uso extensible al ciudadano medio. Hace tiempo, las líneas férreas fueron puestas en marcha con el apoyo de gobiernos interesados en generar una infraestructura nacional, no con la finalidad de hacer dinero rápido, sino con la idea de crear una nación poderosa en la que se enriqueciesen diversos sectores. Pero ese tiempo pasó.

Ahora los trenes, las vías, las estructuras, están en manos de empresas más o menos privatizadas (no he conseguido mucha información al respecto de ADIF, pero sé que es así) cuyo único legítimo fin es el de enriquecerse en sí mismas. No la de enriquecer a otros, sino la de ser beneficiosas en sí. Pero esto es tan absurdo como querer que la medicina o la educación sean económicamente rentables. Su objetivo debería verse dentro de un contexto más amplio, más estructural, más transversal y no como un sector más de la economía productiva.

La línea de AVE entre Toledo y Albacete ha sido clausurada. Y dicen que se había utilizado poco y su coste era excesivo. Obviamente, esta línea era bastante prescindible en un estado tan centralizado como España. Eso es evidente. El mapa que se está trazando primeramente es el de la conexión de Madrid con las ciudades de una distancia media (unos 200-300 km de distancia al centro) para luego acercar las de larga distancia (400-600 km). Repito que, en una estructura tan radial como es la española (las carreteras son un buen ejemplo o lo han sido hasta hace bien poco) lo normal es esa estructura en cruz.

Su construcción casi con total certeza tuvo que ver con la oportunidad de ver negocio por parte de la empresa constructora seguida de la oportunidad política (oportunismo) de más de un gobernante autonómico y local.

Pero añado un problema de infraestructura que nunca se tiene en cuenta: una vez llegado al destino al que llega el AVE o similar, lo que no hay es forma de desplazarse a ningún lugar de alrededor en unas condiciones razonables. Es decir, esa estructura en cruz no se reproduce en los centros a los que llega, de modo que la cobertura regional que alcanzan es tan solo lineal y no superficial, como debería ser deseable.

En múltiples ocasiones viajamos a Daimiel (de donde es mi amada mancheguita, mi particular Dulcinea) y no podemos hacerlo a través de Ciudad Real, como sería razonable, porque supone una enorme complicación combinar el viaje a la capital con el desplazamiento desde ella a cualquier municipio de la provincia.

El centralismo madrileño llega a tal grado de estupidez que es más sencillo encontrar medios de transporte para el recorrido Madrid-Daimiel que para el recorrido Ciudad Real-Daimiel. Y este esquema se repite en todas partes donde llega el AVE (salvo, quizá, las contadas excepciones de Barcelona y Sevilla). Es especialmente nefasto el transporte público en ciudades de medio tamaño que están a esa media distancia de Madrid de la que antes hablaba.

Recuerdo con suma envidia el transporte público de Turquía y sus Dolmu?, que pueden llevarte de cualquier punto a los que están cercanos y combinados con una red de transportes más sofisticadas, como la del AVE, serían el complemento perfecto y harían casi innecesarios los desplazamientos privados por carreteras. Pero…

Así las cosas, no miramos ni el precio, la mayoría de las veces, hacemos un absurdo recorrido en autobús de más de 2 horas y media, cuando en AVE o similar, combinado con un autobús o un tren regional, podría ser hecho en 1 hora y media como mucho.

El problema que ha ocasionado el populismo del AVE es el desmantelamiento de la emergente (nunca fue enorme) red ferroviaria española. Es cierto que no tenemos la sencillez para construir que tienen y tuvieron las planicies alemanas y francesas, ni las inglesas con su enorme necesidad de transporte durante la pujante revolución industrial del SXIX, pero es que estamos en peores condiciones que entonces.

Y eso se le debe, en parte, a la desafectación por parte de los usuarios de un medio de transporte de masas en beneficio de los transportes privados. Pero claro, es la opción que teníamos o la absurda del autobús.

Personalmente, espero que la red del AVE siga creciendo, pero no demasiado. Espero que esa red sea algo así como una paralela a las 6 carreteras radiales, pero si no se consigue que desde esos puntos intermedios se pueda desplazar hacia otros puntos cercanos, lo más probable es que acaben siendo obras que no serán utilizadas como deberían y se despilfarrará como en la ocasión anterior, matando moscas a cañonazos hasta que cada pequeño pueblecito tenga su estación de AVE, lo que lo convertirá, por otro lado, en un medio de transporte inoperante, lento, caro y estúpido.

Dejo un mapa de lo que parece que se avecina (si no hay nuevas cancelaciones):

Mapamundi

MapamundiHoy he estado viendo un mapamundi y pensando en cuál sería el futuro de las fronteras. Estoy convencido de que los estados más pequeños territorialmente tenderán a agruparse políticamente para su supervivencia, aunque es una suposición algo infundada. Hasta ahora, los países europeos con una dimensión territorial más bien modesta han sido los líderes económicos y tecnológicos del planeta, pero desde la segunda guerra mundial los países que han ido ocupando esa posición privilegiada han sido los grandes físicamente.

EEUU, URSS (luego Rusia), China, India y, desde hace poco, Brasil, parecen ser los grandes líderes mundiales, dejando atrás a los pequeños países como UK, Francia, Alemania, Italia… Europa, en fin, que sin ser europa no es más que un puñado de terruños malavenidos que demuestran una y otra vez su inoperancia política en el SXXI.

Tras acabar con sus imperios coloniales, ir desmantelando los restos que quedaban presionados por la libertad exigida por las empresas inversoras que deseaban mayor librecompetencia, menos proteccionismo, han ido quedando marginados económicamente por los gigantes anteriores.

Inventaron la CEE, luego UE, para ver si se podía salvar algo de la quema, pero el panorama es desolador: o espabilamos o vamos a desaparecer o quedar en el mundo como un lugar más o menos periférico, aunque nos cueste reconocerlo.

Tenemos que ser capaces de ver más allá de los próximos 5 años, ser capaces de entender que una Europa unida políticamente es necesaria para mantener los privilegios que pretendidamente consigue el ser una Europa Unida económicamente (cuando en realidad no lo está).

Seguimos sin poder votar en las elecciones europeas a partidos no nacionalistas.

¿Imaginas si sólo se presentasen partidos como el PNV, Bildu, CiU, EA, CC, BNG, ERC y otros menos famosos de comunidades autonómicas menos publicitarias a las elecciones para gobierno de España?

Pues eso.
Absurdo, absurdo…
y seguimos.

Las normas de convivencia

Están consiguiendo que no me gusten los animales. Nunca me han gustado mucho los animales domésticos. Para empezar, esa palabra: doméstico, es algo que no me agrada, como diría un catalán.

doméstico, ca. (Del lat. domest?cus, de domus, casa). 1. adj. Perteneciente o relativo a la casa u hogar. 2. adj. Dicho de un animal: Que se cría en la compañía del hombre, a diferencia del que se cría salvaje. 3. adj. Dicho de un criado: Que sirve en una casa. U. m. c. s. 4. m. Ciclista que, en un equipo, tiene la misión de ayudar al corredor principal.

Es posible que no me guste porque ocupa un espacio como la casa o el hogar. Lugar en el que espero encontrar humanos que no siempre son amigables, pero sí éticos. Creo que acabo confundiendo las distintas acepciones de la definición y mezclando algo que ocurre en una casa con algo que está en un entorno artificial, es decir, el entorno humano, y que está para servirnos.

No me gusta que los animales ocupen espacio humano. No me gusta, ni me planteo, tener que mantener un animal y quizá, desde esta óptica particular, me resulta especialmente reprobable que quien decide hacerlo no asuma sus consecuencias y responsabilidades. En realidad, siempre amplío el término a ser vivo, diciendo que no me gusta ningún ser vivo que dependa de mí. Quizá por esto no he tenido hijos… aunque el caso de los hijos es distinto pues es algo circunstancial, que cambia con el tiempo. En absoluto pretendía compararlos, aunque muy a menudo siento cosas parecidas con un bebé y con un perro.

Más allá de esta cuestión personal, me parece estupendo que quien desee tener un animal como ser doméstico, lo tenga. Aunque opino que no hay una simetría en cuanto a quien toma decisiones y eso es algo que no llevo bien. El animal asume que está bien lo que decida su amo o, cuando menos, su cuidador. Nunca es al revés, incluso aunque a veces se mientan a sí mismos, diciendo que saben lo que desean sus mascotas.

No es que yo sepa realmente qué quiero, así que dudo que alguien pueda saber qué quiere su perro. Pero el asunto es que yo me responsabilizo de mis actos y decisiones, pero no de las de otro ser vivo.

Me estoy empantanando. No quiero criticar a quien decide tener una mascota, por los motivos que sean: paliar la soledad, perder el miedo, ganar seguridad…

Pero sí hay algo que me molesta terriblemente: que no exijamos a las mascotas lo que sí exigimos a los seres humanos. Y me da igual que las peticiones puedan parecer absurdas. No quiero pis de perro en mi calle, como no quiero pis de humano en mi calle. Es una cuestión de respeto a un medio ambiente artificial, llamado urbano, poco apto para animales, difícil para seres humanos.

Con las cacas aparentemente está resuelto, recogiendo con una bolsita el excremento correspondiente, aunque siempre queden restos más bien desagradables, especialmente en estas fechas veraniegas. No permitiríamos ni por higiene ni por urbanidad que un niño cagase (salvo necesidad) en medio de la calle. Pero entendemos como algo razonable que un perro sí lo haga. Yo no.

No quiere decir que tenga la solución para tener animales domésticos (pero animales al fin y al cabo) en la ciudad, lo que quiero decir es que actualmente no me parece que esté ni mínimamente resuelto.

¿Qué tal parques especiales sólo para mascotas? ¿Qué tal elegir la casa de acuerdo a lo que desee el animal y no el humano? ¿No es injusto hacer vivir a un ser poco adaptado a la urbanidad en un entorno como este?

Sé que es un tema controvertido que me ha ocasionado más de un disgusto con amigos y amigas que opinan que no me gustan los animales y que alguien así es poco menos que insensible, pero yo discrepo y siempre lo haré: creo que me gustan tanto los animales que jamás se me ocurriría hacerles la putada de obligarles a vivir conmigo en mi entorno urbano.

Así que me limito a contarlo aquí, en este blog o diario en el que apenas hay lectores suspicaces.

¡Qué libertad!

La del solitario…

Registros XXX

Hace unos días mi registrador de dominios me envió el siguiente email:

Estimado cliente,

Gandi envía muy pocas veces emails no solicitados, y sólo para casos muy particulares. Hoy nos ponemos en contacto con usted a título excepcional, ya que es un cliente Gandi (con la cuenta JMD24-GANDI) y tenemos una información importante y pertinente por comunicar.

Nuestro trabajo es la gestión de dominios. Es nuestro deber informarle de que una nueva extensión, bastante controvertida, está a punto de aparecer en el mercado público de los nombres de dominio: el .XXX

Esta extensión será, desde el 1 de septiembre de 2011, la extensión principal de los sitios web de la industria del entretenimiento para adultos, principalmente la pornografía.

El Registro encargado de esta extensión da la posibilidad de bloquear el dominio que corresponde con su marca a los propietarios de marcas, para que no sea utilizado para terceros. De este modo estos dominios no pueden ser utilizados para sitios web de carácter pornográfico.

Para dar un ejemplo, nosotros mismos vamos a reservar Gandi.XXX para que nadie pueda comprar este dominio y utilizarlo.

Una de las particularidades de este bloqueo es que en cuanto un dominio ha sido bloqueado se vuelve inutilizable. En cuanto hayamos reservado Gandi.XXX no podremos gestionarlo, ni crear una redirección hacia GANDI.NET: simplemente estará reservado pero no podrá ser utilizado.

La segunda particularidad es que este bloqueo sólo se paga una vez: el precio es de 150€ sin IVA por nombre de marca/empresa que desee bloquear, y no es necesario renovar este bloqueo.

Sin embargo, existen restricciones para poder bloquear un dominio en .XXX: tiene que ser el propietario legal de la marca que desee proteger y suministrar los documentos que lo demuestran. En cuanto los datos hayan sido verificados, y si no existe otra persona con la misma marca que haya efectuado la pre-reserva, el dominio será definitivamente bloqueado al final del periodo de pre-reserva (Sunrise). No se podrá realizar ninguna acción sobre el dominio, ni siquiera un traslado.

Si, en el caso contrario, existe otro candidato con la misma marca que usted, pueden darse dos casos:

– la persona forma parte de la industria del sexo (Tipo A): la solicitud de protección de marca será comunicada a esta persona y le dará la posibilidad de retirar su reserva. Sin embargo, si mantiene la reserva, el dominio le será otorgado (pero el propietario no podrá decir que no sabía que existía una solicitud de bloqueo). La recuperación del dominio deberá realizarse posteriormente por la vía jurídica (ICANN).

– la persona en cuestión también desea la protección del dominio (Tipo B): el Registro tiene en cuenta todas las solicitudes de protección y las registra. Como el dominio está bloqueado, no pertenece a nadie. Tenga en cuenta que el Registro no reembolsa ninguna solicitud de protección, aunque el dominio haya sido registrado por una persona de tipo A.

ATENCIÓN: La protección de la marca sólo será posible durante los 30 días de la Sunrise (del 1 al 30 de septiembre de 2011). Después de esta fecha, las peticiones de protección serán ignoradas. Tenga en cuenta que la apertura general del .XXX está reservada a la comunidad del entretenimiento para adultos, con una verificación sistemática de los registros. Esto significa que la única oportunidad para proteger la marca se presentará durante la Sunrise.

Ya puede efectuar la pre-reserva de su dominio .XXX en Gandi:
http://es.gandi.net/domain/register

Encontrará más información sobre el lanzamiento y las fases de protección del .XXX en el Bar de Gandi:
http://www.elbardegandi.net/post/2011/06/07/Lanzamiento-del-XXX

Cordial saludo
Nicolas Lhuillery
Director de Producto
Gandi – http://es.gandi.net

Y, por supuesto, tuve que leerlo varias veces hasta entender que me debía dar igual. Por un momento, estuve tentado de «bloquear» mi dominio de la posible giusseppe.xxx, pero luego pensé que era una forma burda de sacar dinero de los que teníamos dominios registrados. Ni siquiera tengo registrado giusseppe.com, ni giusseppe.es, ni otros posibles giusseppe.???

Es penoso ver cómo la ICANN ha ido cayendo, como otras tantas instituciones u organizaciones .net en el dominio del mercadeo más absoluto hasta convertir Internet en un mercado de ladrones oportunistas. El mismo que en el «mundo real» si es que alguien sigue pensando que alguna vez ha habido dos mundos distintos o separados.

Recuerdo los tiempos en los que un largo número de dominios estaban a disposición libre, altruista, de los ciudadanos para conocer información y ayudar a su mantenimiento entorno a Internet. Eran los tiempos hippies de la red. Ahora vivimos el neoliberalismo más salvaje y justificable, sin exigencia, en realidad, de ninguna justificación, capaz de demostrar su virtud por su rendimiento económico… incluso no demasiado, ahora que tenemos esta famosa crisis encima… pero ni por esas.

Los tiempos de las utopías parecen haber quedado relegados a unos insumisos bastante poco numerosos, para como están las cosas.

¡Ay, si Tomás Moro levantase la cabeza!

Desconexión

Cuando un artículo como este sobre la caída en desgracia de una actriz norteamericana pasa a ser el más leído de uno de los periódicos de más trascendencia político-social en España es que algo va mal.

Es decir, tenemos muchos temas de los que estar al tanto y elegimos este como principal… quizá estamos hartos de las noticias, de que no pasen de ser informaciones que no transforman nada la sociedad ni la política. Quizá llega el momento de dejar de leer y actuar, pero es un momento delicado en el que elegir el camino correcto o no hacerlo ya no es cuestión de palabras que, según dicen, se las lleva el viento, sino de acciones que, en muchas ocasiones, resultarán molestas y hasta violentas.

Hay que decir que vivimos tiempos violentos en los que se están violentando nuestros derechos civiles, ciudadanos, laborales, sociales, con la excusa de la crisis por bandera y que, ante esta violencia instituicionalizada y aparentemente tolerada, se están empezando a levantar aires de revolución, con lo que de violencia explícita esta tiene.

¿Es razonable «atentar» con spray rojo contra los representantes electos a la entrada o salida de sus lugares de trabajo? Seguramente respondería no la mayoría de las veces, pero cuando se está reaccionando a medidas poco o nada razonables que están siendo tomadas por estos contra los electores, repito, con la excusa de la crisis, es que se ha entrado en una dialéctica en la que la razón no impera. Allá donde no hay razón, la violencia se impone.

O volvemos a cauces razonables o vamos camino de enfrentamientos violentos allá dónde miremos. Y cada vez más entre nuestros amigos, en nuestro propio entorno, nos encontraremos con enemistades acérrimas más viscerales que dialécticas, más instintivas que racionales. Y habrá comenzado la guerra.

Le tengo miedo al futuro
. Quizá es que mi malestar físico no ayuda a ser optimista o quizá es que no veo que de la violencia y su tentación terapeútica se salve nadie. Una vez que se empieza a abofetear para defender un argumento, hay pocas ocasiones de volver atrás.

El 15M se está comenzando a radicalizar y es (o era) inevitable, puesto que las palabras son demasiado lentas para la mayoría de la gente. Necesitamos ver (rápido) resultados. La violencia es más sencilla, más atractiva y más vistosa. Me temo que el camino será este… también porque por otros lados la rapidez del desmantelamiento del estado de bienestar social que habíamos adquirido a lo largo de un siglo está siendo devastadora y parece exigir respuestas contundentes y rápidas…

Y yo escribiendo….
despacio
despacio
espacio
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Privatizaciones

Necesidad de liquidez, se aduce, pero la verdad es que parece la forma menos molesta de obtener ese efectivo tan necesario. Pero menos molesta… ¿para quién?

Esta es la cuestión. Se habla de la privatización del agua, por ejemplo, o de la educación o de la sanidad y sabemos qué pasará en breve: unos inversores (es decir, gente que tiene efectivo) aportará lo que ahora mismo se necesita (es decir, efectivo) pero sabemos que a medio plazo la educación, la sanidad, por ejemplo, de carácter público irán en caída libre, movimiento uniformemente acelerado, hasta el batacazo que no veremos problemático teniendo un servicio de pago que nos cubra las necesidades. Pero sabemos o deberíamos saber que a largo plazo, cuando las cosas vayan mal (e irán mal o peor) esos inversores (es decir, gente que tendrá efectivo y se habrá enriquecido más con el proceso de explotación de los servicios privatizados) verán molesto aportar ese efectivo tan necesario.

Y habrá que privatizar más cosas.

Es una espiral hacia fuera que no augura un final feliz.

Hay que romper la curva antes de que la curva nos rompa a nosotros el cuello. No es posible seguir privatizando sin parar para no resultar molesto a quienes tienen la capacidad (el efectivo) de invertir y generar puestos de trabajo, actividad empresarial, etc… ¿Por qué no pierden nunca dinero quienes «lo arriesgan»? Se supone que lo arriesgan a costa de su posible aumento o disminución, es lo que convierte el dinero en capital, base del capitalismo. Está bien, ni siquiera me voy a poner antisistema, pero en esa definición de capital ni siquiera se tiene en cuenta la posibilidad de que el capital merme.

En Italia, en un referendum de cuatro puntos hecho a los ciudadanos, se les preguntaba en torno a la posible privatización del agua y han dicho que no se privatice: pero no han dicho cómo obtener el efectivo que se supone que era tan necesario como para llevar a cabo esa medida. Cuando contesten a esto será cuando demuestren si saben ser constructivos de un nuevo modelo socio-económico o, simplemente, cambiarán agua por aire…

El placer y el pecado

Parece que ya está tolerado hablar de sexo y de sus maravillosas ventajas, como prueba el artículo que hoy se llevaba la primera posición de los más leídos en El País.

Y es que se puede decir que el orgasmo es bueno sin temor a caer en la hoguera o en la cárcel. Incluso el orgasmo femenino. Pero esa bondad de la que se habla parece, a lo largo del artículo, no tener nada que ver con el placer: se buscan infinidad de razones para justificar la bondad del orgasmo, desde el ejercicio físico que se realiza, lo saludable que resulta, incluso, aunque no se menciona, lo más sociable que se hace el individuo que tiene un orgasmo.

Se está hablando del orgasmo como si fuese una pastilla, una medicina más o menos preventiva, un paliativo del dolor, un regenerador de estados de ánimo, incluso un método para combatir el temor.

Pero no se habla de placer. Placer sin más, sin objetivo, sin nada más que el placer por el placer, como la poesía por la poesía y no por la belleza o la expresión. El placer como objetivo en sí. El placer hedonista más puro, más liberado de toda justificación que la de hacernos sentir bien por lo que «mola«.

¿Por qué nos cuesta tanto asumir que nos gusta sentir placer sin justificar el método para lograrlo?

Mi opinión personal es que tiene mucho que ver con esa idea judeocristiana de venir al mundo a sufrir, a trabajar, a ganarse el pan con el sudor… sólo Lilith parece que sabía qué era eso de disfrutar con el placer… y en muchos textos antiguos ya se la consideraba, por ello, malvada, pérfida, diabólica. Y, sin embargo, ella buscaba tanto el placer como para apartarse del Edén en el que no parecía estar permitido, pues el placer no conoce límites impuestos por terceros. Por más trascendentes o inmanentes que resulten.

Por supuesto, es una opinión algo superficial ya que faltaría hacer un estudio más antropológico-cultural sobre este asunto, pero no tengo la formación ni las ganas de dedicarle mi tiempo a este estudio.

Parece cierto que los griegos del periodo clásico (los que podían permitírselo) sí que entendían el placer de una forma más liberada de compromisos sociales que había que mantener, pero seguramente muy restringidos a la clase más alta de la población, cosa que, ahora mismo, también es algo asumible como normal. Lo que la aristocracia (la clase dominante, que no la mejor) de cada uno de los periodos históricos se permite no ha de ser regulado por los mismos patrones morales que lo que se permite al resto de los mortales.

En estos tiempos de (poco a poco) concienciación democrática, uno de los temas que faltaba por liberalizar era el derecho a sentir placer por sentir placer. Y nos cuesta tanto este paso tan simple, por otro lado, que buscamos maneras de justificarlo que le desposean de lo que hasta ahora ha estado unido al placer que es el pecado: sentir placer por placer era pecado… pero ese era no es tan pretérito como puede parecer. Sigue siendo muy actual. Y eso solo circunscribiéndose al ámbito de la cultura occidental grecolatina de raíz religiosa judeocristiana.

No sabría qué decir del kamasutra, que utilizaba el sexo y el placer sexual como algo positivo para la sociedad, pero no hedonista; ni de otras aproximaciones filosóficas más orientales (Tao, Budismo, Sintoísmo, etc), ni de otras regiones del planeta.

Mi impresión primera es que el placer por el placer es algo que estamos aprendiendo a disfrutar ahora… cuando Nietzsche y Freud se atrevieron a generar lo que serían los cimientos de la moral del siglo XX y del nuevo milenio, adelantados por los poetas iniciadores de la contemporaneidad (Baudelaire, Rimbaud, Whitman…) y algún outsider como Sade…

Olvidándose de la moralidad tradicional cristiana, ahora sin sentido, de la moralidad new age que ha venido a intentar reemplazar el vacío que aquella dejó, nos quedaría revisar aquello que defendía Epicuro: El Hedonismo y ver si tiene algo que aportar a nuestras necesidades… quizá, ya solo de el placer por el placer, que no es pecado.

Esto no es una broma