Hoy vuelvo a la normalidad

Nunca he estado en la normalidad
así que no sé a dónde volver.

Vuelvo a trabajar en el estudio
por las mañanas
en un trabajo que no suele estar remunerado
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a deleitarme con estar entre
cuatro paredes
después de deleitarme con estar
entre cuatro paredes
durante más de 3 meses
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a escribir en un blog
que no pretendo que tenga un número
enorme o rentable
de seguidores o subscriptores
de seguidoras o subscriptoras
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a teclear en un teclado
negro
que se parece mucho al teclado
negro
en el que he estado tecleando los últimos
100 días
sin afán por sustituirlo por otro
ni adquirir un más moderno dispositivo
o más bonito
o más algo…
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a perder el tiempo
que se llama vida
haciendo cosas que me gustan
aunque no me lleven a ningún sitio
ni siquiera yendo en línea recta
(si siquiera sabiendo que las rectas no existen)
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a pensar en actualizar
el linux mint que tengo aunque sea una versión
que no fuese necesario
pensar en actualizar
hasta 2021
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a algo que llaman normalidad
cuando ya la mayoría de las personas
que conozco
han vuelvo a algo que llaman normalidad
nueva normalidad
como si alguna vez la normalidad
pudiese ser nueva
lo que no suele ser muy normal.

Vuelvo a pensar que normalidad
no es normal
ni mortal
ni moral
ni mal
ni normativo
ni putativo
ni taxativo
ni …
lo que no suele ser muy normal.

¿Tengo arreglo?

Pruebas de edición

Este curso, estoy con total normalidad, ni nueva normalidad ni nada, maquetando el libro colectivo que suelo preparar casi a modo de regalo para las personas apuntadas a los Talleres de Poesía de Clave 53 y he apostado por un formato en el que el nombre de cada poeta figure incluido en la primera página de las 4 que tiene dedicadas, para desperdiciar el menor número de páginas posible, pues suelo dedicar una página a modo de comienzo de sección para el nombre del poeta o la poeta y su consiguiente página vacía par, lo que supone 2 páginas por cada poeta. Este año son 25 las autorías, así que sumábamos 50 páginas al libro, lo que además de encarecerlo, lo haría un poco más grueso de lo razonable.

Es un formato que ya había probado y quedaba muy elegante en el Libro Refugio que realizamos el curso pasado. Sin embargo, he querido apostar por una tipografía que no he usado hasta ahora en ningún libro y que me gusta bastante que es la Josephine Sans Serif, acompañada en citas y notas a pie de página por su familia hermana, Josephine Slab Serif, que mantiene el mismo criterio de diseño (gracias a Santiago Orozco) más o menos geométrico, pero también jugueteando con las formas de las letras, alejándome de mi habitual y bienamada Futura.

Lo que aún no he determinado es la imprenta con la que trabajaré, pero es posible que me vuelva a decantar por la que estoy ofreciendo últimamente, por su gran oferta de papeles de cubierta disponibles, Lozano Impresores, S.L. incluso aunque sea un poquito más cara. Ya veremos.

Eso sí, siempre usando, como se puede ver en las capturas de pantalla, Software Libre. En esta ocasión, Scribus 1.4.6 sobre Linux Mint 18.3 para la tripa e Inkscape 0.91 r13725 para la cubierta en vectorial.

Pruebas de páginas de impresora nueva

Tener Linux y cambiar de impresora es algo tedioso, porque siempre falta algún driver que hace que no sea tan fácil como dicen que es. Por otro lado, lo de instalar una impresora que se conecte por wifi puede ser una maldita locura, sobre todo si se trata de la conexión «simple» por WPS, pero afortunadamente la última impresora que hemos tenido que adquirir para sustituir a una Canon PIXMA que no ha funcionado nunca muy bien, permite conectarse sin hacer uso de esa presunta utilidad.

Después de instalada y conectada a la red, toca hacer las distintas pruebas de impresión desde todos los dispositivos que suelen usarla, que son principalmente nuestros dos equipos de sobremesa (que realmente están «bajomesa») y un móvil, por si alguna vez se quiere imprimir sin abrir un PC, o si deja de funcionar el driver de turno en Linux (cosa que ocurre con más frecuencia de lo que desearía cualquiera). Son hojas que me gustan mucho, aunque no tengan más que imágenes y textos técnicos orientados a probar las distintas capacidades de la impresora, pero también contienen algo de información técnica que suele ser conveniente almacenar.

Varias pruebas desde un Linux Mint 18.3 (mío) y un UbuntuStudio 18.04 (Carmen), así como desde una APP del móvil:

Esta copia es la impresa desde mi Linux Mint con el driver ippeve.ppd el martes 14 de mayo, cuando nos llegó para sustituir a la que teníamos rota.

Esta copia es la realizada tras instalar el driver del fabricante, que curiosamente funciona mucho peor que el proporcionado por Linux de manera «natural». En ella queda información sobre la IP que le asignó (y reservé posteriormente por MAC ADDRESS) el router.

Un comando utilísimo de Linux

Es una maravilla la de cosas que se pueden hacer desde línea de comandos de linux (unix, en general), así que pongo por ejemplo este pequeño portento para modificar el tamaño de todas las imágenes encontradas (podría hacer una búsqueda más restrictiva, solo basándome en la extensión de los archivos) y adaptarlas a las dimensiones que desee:

find . -type f -size +1000k -exec mogrify -resize 25% {} \;

Este comando busca los archivos mayores de 1000K (cerca de un megabyte) y reduce su tamaño (como imagen) en un 25% porcentualmente, lo que puede ser una reducción enorme de recursos para una librería de fotografías que se deseen usar en una web, que es para lo que lo estoy usando, de manera que las imágenes que sincronizo en mi base de datos de imágenes no sean desmesuradamente grandes para su posterior descarga y gestión o visualización por parte de Piwigo

Una herramienta tan poderosa como para eliminar o modificar espacios de nombres de archivos, o caracteres no admitidos, como nuestra bienamada ñ, o las acentuaciones, o todas las mayúsculas por minúsculas…

find . -name '* *' -exec rename 's/ /_/g' {} \;

Este comando busca archivos o carpetas (no está especificado el type) que contengan espacios en su nombre (podría haberse buscado otra cosa) y se sustituye por guiones bajos con el comando rename.

find . -depth -exec rename -n y/A-Z/a-z/ {} \;

Cambiamos todas las mayúsculas por minúsculas, tanto en archivos como en carpetas. (Quitando el «-n», lo efectuará, de lo contrario, muestra lo que haría, pero no lo hace)

También me permitiría cambiar las ñ o Ñ por caracteres de mi elección, pero eso es mejor hacerlo con cuidado, porque sustituir por «n» o «N» puede borrar otro archivo… así que es preferible, primero, saber dónde están esos archivos con un comando que los busque como este:

find . -name "*[ñ|Ñ]*" -print

 

Otras opciones increíbles del programa mogrify incluyen la rotación arbitraria de bloque de imágenes, o la reducción absoluta a, por ejemplo, 1024 de ancho forzoso con el atributo «resize 1024».

mogrify -resize 1024 *.jpg
mogrify -rotate "-90" *.jpg

Después de pasar la mañana del martes compleja y parte de la tarde con esto para modificar algunos cientos o miles de archivos, me encuentro esta joya del 2005 que contiene unos cuantos scripts mucho mejor documentados y programados de lo que yo hubiera hecho y con una sencillez tremenda para modificarlos y adaptarlos a lo que necesite.

Actualizado el «Theme» del blog

Hoy he pasado «a producción» los cambios que había estado haciendo en un servidor de pruebas/desarrollo que tengo configurado en una Raspberry.

He decidido usar una personalización del tema TULSI WPKoi WordPress theme después de casi 10 años (desde que arranqué con este blog) y lo hice de la mano de un tema minimalista al que echaré de menos, seguramente, pero que había quedado obsoleto con su inadaptación a los dispositivos móviles (no es «responsive»), además de algo demasiado simple en estos tiempos modernos de imágenes desmesuradas, el tema en cuestión era el Open Sourcerer que como su propio nombre indica era de código abierto, muy «linuxero», con unas tipografías sans-serif, poco color, fondos oscuros y muy orientado a texto.

TULSI en

He tardado en encontrar un «theme» que me gustase entre los más de 7000 posibles temas que ofrece WordPress para configurarse sencillamente, tanto es así que por momentos he pensado en tirar la toalla y usar, como dice mi amiga Aída que WP pretende, uno de los propios de la plataforma y adaptarlo a mis gustos o necesidades, en lugar de encontrar uno que se pareciese a mí… por decirlo así, pero que además fuese «responsive», pues es algo que a estas alturas es indispensable y que permitiese bastante personalización de manera sencilla, sin tener que editar mucho código CSS que no sé muy bien si se mantendrá en la primera actualización de turno del tema.

Buscaba una interfaz sencilla (como a la que estaba acostumbrada) de fondos oscuros y propósito generalista (no orientada únicamente a imágenes, como la mayoría) pero al mismo tiempo que tuviese algún color impactante, algún detalle casi agresivo, dinámico, que reflejase cierta osadía, y me había decantado por un tema llamado Dark PRO, que se ajustaba muy bien a mi criterio, pero que no acababa de dejarme hacer una prueba completa (en mi servidor de desarrollo) antes de pagarlo y usarlo en mi servidor definitivo, es decir, no podía estar seguro de si funcionaría bien en dispositivos de pantallas pequeñas, pues el menú para móviles no funcionaba en la versión gratuita.

Algunas cosas de ese tema me gustaban mucho y veré la manera de incorporarlas en la personalización que estoy haciendo del TULSI, que son principalmente el tipo de letra (he elegido una Nunito OpenFont de Google), muy redondita a pesar de ser sans-serif, y algunas ideas como marcar las cabeceras de los widgets laterales.

Es posible que contrate la versión PRO del tema que estoy manejando para dotarle de algo de movilidad, pero también puede que acabe por implementar ese dinamismo con CSS personal. Al fin y al cabo, creo que puedo hacerlo como ya he mostrado en proyectos como La Consulta.

Acción Huecos en la Memoria

Dentro del I Encuentro de Arte de Acción en Red MUCHO en el que participé en directo (vía Instagram Live en mi perfil de esa red social) el viernes pasado, nos pidieron que proporcionásemos una grabación preferiblemente horizontal de la acción en cuestión para disponer en el canal YouTube del encuentro MUCHO Acción.

Sigo sin estar convencido de que la acción (el arte de acción) se lleve bien con el vídeo, pues crea una falsa sensación de «presentación», mucho más aún cuando se trata de un vídeo, como el que yo les envié, que no ha sido emitido en directo, sino grabado para la ocasión, aunque sea sin ensayo, aunque sea irrepetible, aunque se intente emular todo lo que tendría de efímera una acción in situ.

I Encuentro de Arte de Acción en Red MUCHO Grabación realizada con una cámara auxiliar mientras se realizaba la acción en directo emitida vía Instagram Live.

Aquí está la emisión en vivo en Instagram tal como fue emitido, con mi teléfono móvil colocado de manera horizontal usando la cámara frontal (sin percatarme del efecto espejo) y recibido en múltiples dispositivos de manera vertical.

Transmisión (retransmisión) en vivo y directo, que ahora al estar grabada deja de estar en vivo y en directo, pasando de presentación a una sutil forma de representación, de la acción que realicé para el I Encuentro de Arte de Acción en Red MUCHO el día 24 de abril de 2020 a las 18:30 horas.

No contiene las interacciones de quienes estuvieron conectados en ese momento a mi emisión a través de mi perfil de Instagram (@giusseppe.dominguez ) https://www.instagram.com/giusseppe.dominguez/

¿Qué ocurre cuando una emisión horizontal se ve verticalmente en múltiples dispositivos? ¿Es eso una elección de un plano performático o sencillamente un descontrol inevitable de un público que puede o no girar sus dispositivos con los que van a asistir al evento?

Por último añado el vídeo editado (con OpenShot 2.5 sobre Linux Mint 18.3) para colocarlo «horizontal» porque así lo solicitaban para incluirlo en el canal YouTube del encuentro MUCHO Acción.

Transmisión (retransmisión) en vivo y directo, editada con OpenShot 2.5 sobre Linux Mint 18.3, para girar la disposición vertical con la que había quedado grabada en Instagram, de la acción que realicé para el I Encuentro de Arte de Acción en Red MUCHO el día 24 de abril de 2020 a las 18:30 horas.

Editar una acción hasta el punto de girarla, cambiar el tamaño de visualización, quizá podría haber aprovechado para cambiar la iluminación, incluso agregar algo de dramatismo sobreponiendo una música inexistente durante la acción… ¿no acaba por desvirtuar absolutamente el sentido de lo que una acción poética o una pieza de arte de acción o performance art debería ser? ¿No estoy siendo demasiado dogmático al preguntarme esto en estos momentos de retoque digital permanente? ¿No habría que considerar obsoletas las propuestas que no tengan en cuenta las nuevas tecnologías como dictadoras de las formas artísticas?

Reunión de Té y Poesía OnLine

En marzo, con el confinamiento por coronavirus recién estrenadito, hicimos la reunión o tertulia poética de N’Clave de Po(esía) vía Skype después de valorar otras opciones y pasar un par de días analizando (en bastante profundidad) las herramientas disponibles con sus pros y sus contras para llevar a cabo videoconferencias grupales para más de 15 personas.

Finalmente opté por skype (sobre linux, lo que es todo un reto, dado lo mal que Microsoft, propietario de skype, se lleva con el software libre) y distribuí a la gente que se quería conectar en un par de grupos sucesivos, el primero a las 5 y el segundo a las 7.

Tuvimos un par de reuniones amables y sencillas, con no mucho más de 5 personas en cada una, lo que hacía muy fácil el manejo de este tipo de eventos, para que no acabe degenerando como en este chiste que está circulando en estos tiempos y que debería hacernos sentir avergonzados, en lugar de orgullosos de nuestro sentido del humor. Pero no se trata de aprender, ni siquiera en esta época pandémica, ni siquiera ante la posibilidad del fin del mundo.

Hoy vuelvo a proponer esta opción, que me hace trabajar un poco más, pero al fin y al cabo qué importa, teniendo en cuenta que aunque haga huelga o apagón cultural no importa lo más mínimo a nadie… ni siquiera estoy dado de alta como autónomo porque la gestora casi se rio de mí ante semejante intención y me dijo que no me salían las cuentas. Quizá tengo que pensar que la poesía y los talleres de escritura no son un trabajo como el sistema en el que vivimos define tal cosa, así que igual no puedo manifestarme, ni ponerme en huelga (sino ir de procesión o de vacaciones) como tampoco puedo darme de baja.

 

Actualizando mi blog de desarrollo y backup

Sí, lo confieso, soy un paranoico y un obsesionado con las copias de seguridad. Eso lo sabe cualquiera que me conozca al cabo de menos de 5 minutos de conversación.

Por supuesto, una de las cosas para las que más utilizo una raspberry que me regalaron hace años es para tener, por fin, una copia completamente funcional restaurada de mi blog (este en el que estoy escribiendo) para poder hacer pruebas o sencillamente para dormir tranquilo sabiendo que uno de estos días, quizá mi Hosting Provider dejará de funcionar de la noche a la mañana… o algo similar.

Instalar un servidor LAMP en la raspberry es más o menos complicadillo, pero lo verdaderamente complejo es exportar mi blog del servidor original (alojado en el servidor compartido de mi proveedor) e importarlo en el local, lo que implica unos cuantos cambios, entre otros, de nombre de SITE para que no se vuelva loco con el original (lo que puede derivar en un desaguisado a la mínima).

Esta semana quería poder usar el servidor de backup (accesible externamente gracias a No-IP en https://clave53.ddns.net/blog)o de desarrollo para hacer pruebas de distintos «themes» antes de hacer la elección definitiva en el de producción. Resulta que cada vez que intentaba administrarlo WordPress me decía que tenía que conceder acceso FTP al mismo… y me estaba preocupando un poco por aquello de la inseguridad de las conexiones FTP, amén de no tener claro qué permisos debía conceder, ni a qué carpetas, al usuario que accediera por ftp desde los servidores de wordpress para actualizaciones o nuevas instalaciones de plugins, themes, etc.

Eso sin hablar de habilitar el puerto 21, por ejemplo, en el router para que fuese accesible desde TODA internet. Lo que no dejaría de incomodarme mucho… tan sólo tengo abierto el puerto 443 dirigido a la raspberry desde el otro lado de la red local. Y a veces no me deja dormir. 😉

Intenté que el certificado SSL no fuese autofirmado, así que aparece una advertencia diciendo que vas a entrar en un sitio poco seguro (siempre será más seguro que una conexión no cifrada, pero eso es otra cuestión), pero parece poco menos que misión imposible si tienes una IP dinámica y no quieres contratar servicios «profesionales» de un DDNS.

Por fin, en este artículo, encontré que había una solución que pasaba por dejar que la descarga se hiciese por HTTP y me pareció mucho más sensato, añadiendo esta línea en el archivo wp-config.php, que no me gusta mucho toquitear, porque no deja de ser uno de los más «sensibles» de la instalación del wordpress:

define('FS_METHOD', 'direct');

Eso ha sido todo y me ha permitido, por fin, actualizar el wordpress del blog de desarrollo, así como instalar nuevos temas para ir probándolos antes de usarlos en producción.

Por si fuera poco, de la tarjeta microSD que usa la raspberry hago un par de copias cuando considero que tiene una instalación que querría restaurar. (Es decir, un backup del backup). Sí, definitivamente soy algo paranoico.

 

Composición de audio de Vivir es la última palabra

Ayer publiqué el vídeo de la pieza de Ana Matey, titulada «Retratos en mi ventana, 11», que es la que me dedicó con todo su cariño y buen hacer.

Hace unos días, me pidió amablemente, como suele hacerlo ella, que colaborase con su proyecto de vídeo-creaciones que pueden ser etiquetadas de performáticas o instalativas… o vaya usted a saber, y me sentí orgulloso de poder hacerlo.

En estos días de ruido y furia, de alborotos informativos y desinformativos, de miedos y alteración de la vida por causa de un virus que ha convertido el planeta en una jaula de jaulas por nuestra propia protección, en estos días de confusión y capas de voces que no se escuchan, salvo cuando se oyen a sí mismas, quise hacer una pieza de audio, que Ana iba a mezclar con un vídeo suyo (quizá o no, bajo la influencia de mi audio), que reflejase ese estado de solapamiento de voces, de ruidos sobre un inexorable paso del tiempo, de un pulso constante, representado demasiado obviamente por ese metrónomo de fondo…

Gracias a Audacity sobre Linux Mint, fui creando una pieza sonora con distintas pistas que se componían a modo de palimpsesto fónico que usaba el espacio acústico preexistente y con restos de piezas pasadas, como noticias en distintos medios de comunicación, en distintos idiomas, en distintos países… y un texto leído por mí con todas las palabras que comenzasen por VIR del diccionario de la RAE, que curiosa y afortunadamente concluyen con VIVIR, así que le dio el título perfecto a la pieza.

Las pistas que componen la pieza son:

1.- El pulso de un (pseudo)metrónomo generado con Audacity.
2.- Minutos de aplausos (dedicados al personal sanitario) desde mi ventana grabados el día 23 de marzo de 2020 a las 20:00, aproximadamente. Esta pista, que era mono, la corté y pegué en dos canales cada pedazo, de modo que no se corresponde directamente con el audio de los aplausos, sino con cómo lo oígo.
3.- La pista «Noticias», en estéreo, contiene noticias de Francia (en francés), en el canal izquierdo, y noticias de EEUU (en inglés) en el otro canal. Se solapan de modo que inicialmente sólo se escucha por uno de los canales y luego pasa a escucharse por ambos para terminar en el otro canal.
4.- Una pista convertida a estéreo del discurso de Pedro Sánchez sobre el confinamiento en la cuarentena a la que estamos ahora mismo sometidos.
5.- Una lectura de todas las palabras del diccionario RAE que comienzan por la terna de letras VIR, haciendo referencia a mi pieza de campo semántico VIR.

Facebook es sólo esto

Por mucho que parezca el invento del milenio, las redes sociales (artificiales), las pretendidas protagonistas de una ficticia Internet 2.0, no son más que unas páginas web muy (pero que muy) sofisticadas.

El otro día me dio por asomarme a los bajos de la página principal de mi muro de FaceBook y me encuentro con esta imagen con un y muchos «div», layers y layers… de CSS y algo de javascript.

Pues no parece para tanto… aunque la parte de «servidor» no la vea, sé que no es más que una sofisticada (mucho) base de datos.

Y sin embargo parece que se comen el mundo… jejeje…

Yo es que soy más de VI.

Pero me hacen gracia las pretensiones de las empresas que cotizan en bolsa.

Esto no es una broma