Iberia y los datos…

Hace unos días me llegó esta notificación que me alertaba de que algunos de mis datos podían haberse visto comprometidos debido a un incidente de seguridad informática en las bases de datos (valga la redundancia) de esta compañía aérea.

Yo no me había enterado, al contrario de lo que asume la notificación, pero parece ser que hay quien piensa que la televisión o la prensa oficial son medios informativos relevantes para toda la población. Pero no es mi caso. Suelo ignorar lo que se publica y no tengo televisión (antena conectada) así que mi información suele venirme dada por la gente que me rodea, por alguna red social y, de cuando en cuando, por los titulares de algún periódico online que consulto para ver si hay algo diferente a cruces de acusaciones absurdas entre partidos políticos ansiosos de volver al bipartidismo o noticias científicas tratadas con la profundidad de un charco, hasta acabar leyendo algún artículo de moda o gastronomía porque son los únicos que no están plagados de furia, ira, enfado… aunque sí de faltas de ortografía, como todo.

El motivo de esta comunicación es informarle de que, como probablemente ya sabe, lamentablemente en Iberia Líneas Aéreas de España hemos detectado un incidente de seguridad relacionado con un acceso no autorizado a los sistemas de un proveedor de Iberia, que ha comprometido la confidencialidad de ciertos datos.

[…] acceso no autorizado a ciertos datos personales de parte de nuestros clientes, entre los cuales se podrían encontrar algunos de los suyos. La investigación en el momento actual refleja que podrían haberse filtrado datos como el nombre y apellidos o correo electrónico.

Además, le indicamos que en ningún caso se han visto comprometidos sus datos de acceso a las cuentas de Iberia ni sus contraseñas ni han podido acceder a la información total de sus tarjetas bancarias que, por tanto, no son usables.

En cuanto hemos tenido conocimiento del incidente, hemos activado nuestro protocolo y procedimientos de seguridad y hemos adoptado todas las medidas* técnicas y organizativas necesarias para contenerlo […].

A la fecha de esta comunicación no tenemos constancia de que se haya materializado ningún uso fraudulento de estos datos. […]

Le pedimos disculpas […].

Nota: *Ese «Adoptado todas las medidas» me recordó tanto a mi acción titulada «Tomar Medidas» que casi ya no seguí leyendo porque la risa me embargó e imaginé a todas las personas que trabajan en Iberia midiendo pedacitos de aviones… o algo similar.

Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo

Jimena de la Rosa Sobrino, me ha dejado leer su TFG “Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo. El caso de la DANA de Valencia (2024)” que presentó como investigación del Trabajo de Fin de Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, en septiembre de 2025.

Al paso que voy, tendré que abrir una sección dedicada a esta sobrina de Carmen, pues como ya he escrito en alguna otra ocasión, es alguien a quien considero voz referente de su generación y me ayuda a entender mejor el mundo en el que habito aunque parezca, cada vez más, que estoy fuera de él.

Yo lo leí con la atención que se merecía y le escribí mis «opiniones de un profano» en el ámbito del periodismo (y/o de la Comunicación Audiovisual) que comparto en este diario a modo de curiosidad:

Opiniones de un profano

Lo primero que me llama la atención es la precisión en el lenguaje que denota que estoy ante un texto técnico, desapasionado (en el buen sentido de la palabra), objetivo, neutro, confiable. Se nota que tienes una capacidad de expresión proverbial (espero que no todo te lo redactase tu amiga la IA) y una capacidad enorme para expresar tus ideas, tu investigación sobre la misma, con claridad pero sin simplezas, con profundidad y detalle.

Lo segundo que me atrae es tu valentía en la elección de un tema tan actual como difícil de encarar sin posicionamientos ni visceralidad que hubiese sido un enfoque poco profesional, posiblemente. Por otro lado, esa misma rabiosa actualidad también tiene que haber sido un handicap a la hora de encontrar materiales, pues como quien dice se estaban cocinando mientras tú estabas redactando tu TFG. ¡Qué buena profesional serás si eres capaz de ponerte al filo de la noticia incluso para algo como este trabajo que habría resultado mucho más sencillo abordar después de pasado el tiempo!

Las dedicatorias a tus padres y tu querido hermanito (a pares…) me parece muy dulce y generosa, además de que me recuerda a la que hiciste a tus abuelos en el anterior TFG y me da por pensar si estás pensando en dedicar el siguiente TFG a tus hijos… JAJAJA 😉 (Lo de tíos, primos y otros parientes, ya si eso para más adelante…)

Como profano en el ámbito del periodismo o la comunicación audiovisual (o del meta-periodismo, como es este texto) que soy se me escaparon muchísimas referencias que no conozco, como todas las citas que acompañan tu ensayo, así como algunos términos que no conocía o no utilizo en mi día a día.

Las tablas de datos sobre las fuentes analizadas me han encantado aunque no he podido profundizar en ellas porque creo que el formato ideal seguramente es digital (en base de datos u hoja excel) que presenta los vínculos entre la tabla «clave» o principal y las distintas tablas por cada uno de los medios/noticias analizados.

La explicación de la metodología me ha resultado interesantísima, especialmente en lo referente a la dificultad que manifiestas en la elección de fuentes de información y cómo acabas teniendo que decantarte por un criterio más o menos objetivo (en tanto en cuanto es cuantificable, valga la redundancia) como es el número de visualizaciones o likes de entre los medios (tradicionales o no) seleccionados y la justificación que llevas a cabo de tu elección.

Me parece increíble que hayas sido capaz de seleccionar / elegir / 2 fuentes por cada uno de los temas comentados de entre los millones y millones de fuentes posibles. ¡Da para todo un análisis específico el porqué de esos números y se escaparía a la pretensión y alcance de tu TFG! Si esos son los medios (por ejemplo El País y El Mundo, o elespañor . com, así como lacasarreal) que más visualizaciones tienen, parece obvio que estamos cerca de que la derecha arroye en las próximas elecciones.

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido el punto (y subpuntos) 4.2, en especial el 4.2.2. sobre la validación de las Teorías de Comunicación y la no «especificidad» de la situación de noticias alrededor de la DANA. Me parece, de nuevo, valiente, que te posiciones en un «NO es especial», que conduce a las conclusiones de validación, por un lado, pero por otra parte, suma a las teorías existentes la tuya propia. Al mismo tiempo, veo que sigo informándome de cómo funciona el mundo en tus textos, que me hacen ver más allá de lo que yo habitualmente utilizo (no tengo X, ni TkTk, entre otras cosas) y enriquecen la visión del panorama informativo contemporáneo, pero también sociológico. Está claro que hay algo generacional en esta visión que yo ya no tengo, pero gracias a tu texto vislumbro que existe y de qué manera existe.

Me hace mucha gracia (ya lo vi en el TFG de Periodismo) el apartado dedicado a la justificación del empleo de la Inteligencia Artificial. Pero especialmente en lo relativo a decir que la utilizaste para que te ayudase a la corrección gramatical y ortográfica, pues es el único pero que le pondría a tu texto: hay muchos (muchos) errores ortográficos, amén de gramaticales y tipográficos, casi a uno por párrafo por lo menos. No es algo grave porque cada día es más y más frecuente, incluso entre periodistas en nómina en El País, por ejemplo, así que supongo que no es preocupante salvo para obsesos como yo de una correcta ortografía (soy editor, profesor y escritor, qué le voy a hacer).

En definitiva:

Me ha encantado poder degustar tu TFG y conocer más y mejor el mundo gracias a ti. Conocerte también un poco más es un placer y darme cuenta de lo grande que eres y de lo lejos que has llegado desde aquellos lejanos tiempos en los que enseñaba el algoritmo de Rufini para factorizar polinomios.

Me gusta leer sobre temas de los que conozco tan sumamente poco explicados por personas que, como tú, conocéis tanto y tan profundamente. (No me gusta leer de todos los temas, pero sí sobre el periodismo, el de papel, electrónico, la TV, la radio (mass media) y su relación con las RRSS, influencers, etc).

Por enésima vez: GRACIAS por compartir conmigo tu trabajo y espero que estas misérrimas opiniones te interesen mínimamente.

Abrazo enorme y hasta prontito, ¡¡¡querida PERIODISTA!!!

tfg_jimena_delarosa

Rosalía y el Genocidio de Gaza

En respuesta a la polémica desatada por las acusaciones de la cantante Rosalía de “silencio cómplice” y el rechazo del diseñador de moda Miguel Adrover.
(Un resumen de lo que pasó se puede leer en
https://elpais.com/cultura/2025-08-10/lecciones-del-caso-rosalia-tienen-que-hablar-o-callarse-los-artistas-sobre-la-guerra-en-gaza.html )

Rosalía es una cantante famosa, con gran poder mediático, pero es una cantante a la que se ha exigido una condena expresa a lo que está ocurriendo en Gaza desde octubre de 2023 y le piden (exigen) que afirme que se trata de un genocidio, así, sin ambages, sin tibieza, sin un mínimo de equidistancia: la equidistancia ha muerto.

Hay que posicionarse con soflamas simples, obvias, de condena del genocidio.

Busco la definición de la RAE de genocidio y encuentro una única acepción:

genocidio: Del gr. génos ‘estirpe’ y -cidio. m. Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad.

Y, siguiendo en la RAE (que no considero una organización altamente progresista) encuentro como primera acepción de holocausto:

holocausto: 1. m. Gran matanza de seres humanos.

El famoso (tristemente) 7 de octubre de 2023 el grupo terrorista Hamás llevó a cabo un atentado execrable que condenó casi una unanimidad mundial. Fue una masacre despiadada, una gran matanza de seres humanos. Pero no fue un genocidio. Aunque sea comprensible el miedo de Israel a ser atacado y eliminado de la faz de la Tierra como nación.

Pero, ¿Qué es Israel y el sionismo sino un acto deliberado de expulsión sistemática de un grupo humano por motivos religiosos de la región antaño conocida como Palestina?

Sin remitirse a un remoto pasado, de historia basada en unas deidades que, curiosamente, coinciden, sin hablar de descendencias de seres mitológicos como Sem, Ismael, Abraham, Isaac y sin referirse a hebreos, filisteos ni cananeos, el sionismo de Theodor Herzl de finales del siglo XIX está tan trufado de racismo como los pogromos que el pueblo judío estaba sufriendo en sus carnes en esa misma época; sus pretensiones de crear una patria para los judíos del mundo pasaba por despreciar a otros pobladores a los que se comenzó sistemáticamente a excluir ya en el siglo XIX por considerarse inferiores y, por supuesto, no elegidos por el dios de la tierra prometida.

De «Los Protocolos de Sion» se pasó a «Los Amantes de Sion» que crearon más de 20 poblados judíos en una tierra ya habitada y, desde entonces, hace ya más de 125 años, bajo el discriminatorio lema de «trabajo hebreo», se excluyó la posibilidad de convivencia con los habitantes de la tierra ocupada o adquirida.

Masivas compras de terreno con prohibición de reventa a no-judíos fue una de las tácticas sistemáticas de conquista territorial que produjo un paulatino desequilibrio demográfico en favor del crecimiento de población judía que agitó revueltas árabes que hoy se tacharían de terroristas (también en aquel entonces, ya a principios del siglo XX) pero no hubo reparos en aliarse con líderes árabes por parte de los franceses y, sobre todo, ingleses, con el fin de combatir a los Imperios Centrales, principalmente al decadente Imperio Turco, de cuyo desmembramiento obtuvieron pingües beneficios de los que hoy en día siguen aprovechándose.

El vergonzoso Acuerdo Sykes-Picot y la posterior y abominable Declaración Balfour (recuerdan a aquellos tratados con los pueblos indígenas amerindios siempre incumplidos por la expansión estadounidense), cimentaron la actualmente vigente Ley del Retorno (Israel) de 1950 que garantiza a cualquier judío del mundo su derecho a migrar a Israel, en clara oposición con la Declaración Universal de los Derechos Humanos pues discrimina explícitamente en función de «raza» y religión colisionando frontal con el Artículo 2.

Ya sé (no soy naïf) que otros países discriminan, que los Derechos Humanos parecen ser algo utópico e inalcanzable aunque a fecha de hoy parece que sean algo directamente olvidado incluso como objetivo a largo plazo.

Las «aliot», inmigración planificada, alentada por razones ideológicas (religiosas) más que prácticas, propugnaron (propugnan) una radicalización del sionismo cada vez más racista hasta llegar a ser reconocido así en la Resolución 3379 de la Asamblea General de la ONU (Declara que el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial. 2400a. Sesión Plenaria, 10 de noviembre de 1975) en vigor desde el 1975 al 1991, cuando la caída del Muro y los colapsos soviéticos cedieron paso a un nuevo orden mundial.

(Texto íntegro de la 3379 Resolución de la Asamblea General de la ONU: https://documents.un.org/doc/resolution/gen/nr0/791/10/pdf/nr079110.pdf )

Pero en esa época ya poco quedaba de la región antaño conocida como Palestina y ya se hablaba, como hoy, de Gaza, de Cisjordania, de Israel, como si fuese una «solución de los tres estados», cuando se parece más a la nazi «solución final» que desemboque en otra (si no la misma desde hace casi siglo y medio) nakba o diáspora palestina de desposesión de tierras, de recursos, de derechos, de vida…

Siguiendo a rajatabla una «sistemática eliminación de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión» que derivará en la creación de reacción violenta (la violencia engendra violencia) de un espejo de Irgun (organización terrorista sionista fundada en 1931), de la que desciende Herut, que se funde con Likud, en el poder en Israel desde 1977, presidido hoy por Benjamin Netanyahu.

Parece mentira (o broma macabra) que el fundador de este partido, Menájem Beguín, recibiese el Premio Nobel de la Paz en 1978, pero es que el Premio Nobel de la Paz y su listado de ganadores asemeja un chiste de El Mundo Today. Cualquier día se lo otorgan a Donald Trump. No hay de qué extrañarse.

Me he olvidado de Rosalía y de la exigencia de su posicionamiento, me olvido de colgar banderas palestinas, de hacer memes con la estrella de David convertida en una esvástica o de todo lo contrario.

No me olvido de las guerras entre el estado de Israel y sus estados vecinos que no reconocen su derecho a existir, como Israel (el sionismo) niega el derecho a existir de los habitantes del Mandato Británico Palestino, que albergan la idea expansionista de la conquista de Jordania, de Siria en el sueño bíblico (maldito librito) de la «Tierra de Israel».

No me olvido de las rebeliones árabes que, desde principios del siglo XX, fomentan ataques a asentamientos judíos en sus tierras, no me olvido de condenar sus métodos crudelísimos, sus organizaciones terroristas…

No me olvido de la discriminación de la mujer hasta su represión en la mayoría de los países islámicos (no confundo con árabes, ni magrebíes, así como no confundo judío con israelí, ni semita con hebreo, ni salafista con islámico, ni sionista con nacionalista).

No me olvido del 7 de octubre, detonante de esta desproporcionada respuesta a la que llamo sin ambages genocidio, pero extiendo su origen a antes de la shoá, que no minimizo ni pido revisionar, ni siquiera comparo esta masacre de Gaza (a la que no comprendo como alguien se atreve a denominar guerra o conflicto) con el holocausto nazi.

No me olvido de la alianza árabe con el III Reich y su aquiescencia con el exterminio del pueblo judío.

No me olvido de Eichmann ni de Hannah Arendt y sus conversaciones (y su romance) con Heidegger de quienes tengo pendiente (sobre la mesa) leer su correspondencia.

No me olvido del imperialismo occidental y su avaricia o sus trazados fronterizos colonialistas, ni de su racismo enmascarado de apoyo indirecto a quienes se manchan de sangre.

No me olvido de quienes guardan silencio (pero no sé si me atrevo a llamarles «cómplices»).

Casi me olvido, pero no, de los miles de misiles y drones lanzados desde Líbano por Hezbolá, o los ataques de y hacia Irán, ni de los misiles o drones de Hamás y algunos hospitales escudos humanos que no excusan un exterminio indiscriminado y que acabarán engrosando las filas del odio y la autodefensa, según quien narre la historia.

Me olvido de Rosalía a quien no otorgo omnipotencia y quisiera olvidar las exigencias, pero no puedo, de afines y contrarios, de próximos y ajenos, exigencias de opiniones más o menos auto(in)formadas, más o menos autocríticas, exigencias de boicots, exigencias de simplificación, exigencias de urgencias en conflictos centenarios viviendo pendiente de la última noticia, de lo nuevo, de aquello inter-medio en lo que he de fijarme, sobre lo que tengo que saber qué decir, qué hacer, con quién estar, cómo manifestarlo, dónde pronunciarme, gritar el horror como si pudiera no hacerlo, como si me gustase que más de dos millones de personas estén en una prisión a plena vista de un mundo mudo, sin que se respeten tratados internacionales de derechos humanos que garantizasen un mínimo de posibilidad de supervivencia.

Pero no me olvido que esto no es de ayer, no lleva dos años de recorrido, sino siglo y medio.

No olvido siglo y medio de Israel llevando forzando un «desplazamiento (eliminación) sistemático de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad», es decir, la única acepción de la palabra genocidio.

Giusseppe Domínguez
Taramundi, Asturias, agosto de 2025.

Sobre menos publicaciones en redes sociales

De un tiempo a esta parte tenía esta sensación que comentan en este vídeo, hasta el punto de que ya casi ni espero encontrarme publicaciones de amistades, para pasar a ver memes ridículos que me entretienen media hora, o publicidad que tengo que andar esquivando porque nunca va conmigo.

Le pregunté a mi sobrina Jimena de la Rosa, a quien suelo preguntarle sobre estas cuestiones porque sé que está informada por partida doble: por su juventud y por su formación en Periodismo y Comunicación Audiovisual.

Aquí está su respuesta que me parece de lo más sencilla, clara, y a la vez veraz:

mmmmm me parece que habla de muchas cosas muy distintas pero en el tema de la publicidad creo que sí que se nota que hay un incremento en redes y esto lleva a que el contenido sea más profesional porque las marcas hace ya tiempo que se dieron cuenta de que es más barato y más eficaz hacer una campaña con un influencer, actor, cantante, etc en redes que un anuncio en tele, pero no creo que sea eso lo que haya desmotivado a la gente a publicar y creo que es algo muy generacional: los Z mas pequeños (15/18) no suben publicaciones, casi siempre solo historias, los Z mas mayores creo que están un poco cansados y los que mas suben es porque les gustan las redes o porque les da un poco igual el tema, los de 30 yo creo que siguen subiendo igual y a algunos les da igual esto 🤣, pero sí creo que, en ese sector, hay también una concienciación de que no hay por qué enseñar todo ni dónde estamos continuamente, y sobre todo el debate que hay sobre enseñar o no a menores creo que ha calado mucho el mensaje de que es peligroso. Por otra parte, los mas mayores creo que siguen subiendo igual y que, de hecho, muchos autónomos hacen contenido orgánico no profesional para sus negocios que realmente funciona por la cercanía y no por la calidad.

Pero da para un debate, jajajaja. Creo que también depende mucho de quién te rodees y desde qué perspectiva lo veas. Yo sí he notado menos movimiento con mis amigas más cercanas, pero por ejemplo con la gente que estoy conociendo en Zara (perfiles que les gusta la moda, las tenencias, «modernos«) les veo mucho mas activos cuidando sus feeds.

Y en cuanto a la publicidad, es lo que más se está intentando regular, no tanto para reducirla sino para aclarar bien qué es publicidad y qué no (entró una nueva normativa a principios de octubre respecto a esto).

hablar por hablar genera monstruos

hablo de algo de lo que no quiero que se hable hablando de ello y hablo y hablo hasta que se habla de ello y me extraño de que se hable de ello y hablo de que me extraña que se hable de ello y que ello ocupe el centro de mi habla y de las hablas de quienes hablan y hablan de algo de lo que no quieren que se hable hablando de ello y hablan y hablan…

(¿cuánto se parece el habla al haba?)

Amistades peligrosas

Me llamó la atención leer el artículo de El País Amigos ‘yo, yo, yo’: cómo reaccionar ante quienes solo hablan de sí mismos, porque a medida que lo leía me iba quedando claro que el problema eran «Los Otros», nunca yo. A pesar de tanto «yo, yo, yo» del título del artículo, y es que encontré que nos dicen cómo evitar a esas amistades, pero no cómo dejar de ser uno de ellas, como si no lo fuésemos nunca.

Es una reflexión que cada día intento (no siempre con logros) hacer más: ¿Qué puedo cambiar EN MÍ para mejorar el mundo?

En lugar de perseguir cambiar a la gente (que nunca me incluye), aceptar a las personas como son, incluso si no me gustan (siempre puedo tomar la distancia que considere necesaria para no sufrir).

¿Es inmovilista? Puede ser. Pero es la manera en la que me encuentro a gusto en mi vida actualmente. Siempre habrá quien quiera cambiarme, y no pasa nada… pueden intentarlo. Aquí estoy. Inténtalo.

A golpe de click

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de Gaza
de Ucrania

hoy no toca hablar
de Libia
de Mali
de Myanmar

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de Trump
de Ayuso

hoy no toca hablar
de Kierkegaard
de Maxwell
de Curie

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de lluvia
de catástrofes

hoy no toca hablar
de entropía
de urbanismo
de predictibilidad

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de mercado
de algoritmo

hoy no toca hablar
de sueños
de ensoñaciones
de proyectos

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de ejércitos
de banca

hoy no toca hablar
de utopías
de ornitorrincos
de teatro

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de IA
de OTAN

hoy no toca hablar
de risa
de ilusiones
de longevidad

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de memes
de noticias

hoy no toca hablar
de manuscritos
de códices
de libros

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de youtube
de tiktok

hoy no toca hablar
de vimeo
de linux
de lapiceros

conversaciones a golpe de click
en las que toca hablar
de fútbol
de tráfico

hoy no toca hablar
de poesía
de tresillos
de tapicerías

conversaciones a golpe de click
en las que cada día
me aburro más

Aperturismo

El otro día, leyendo un artículo sobre abolir el turismo, me encontré esta perla de frase que contiene una palabra sobre la que no había pensado mucho:

[…] industria del turismo en España. Así, lo que algunos historiadores se empeñan en llamar “el aperturismo de los años 60” no fue otra cosa que un fuerte lavado de imagen de un régimen que pretendía lanzar el mensaje de que las torturas, las rapadas, los asesinatos sumerios y el hambre eran poco más que […]

Me sorprendió la posibilidad de lectura diferente que se podía hacer de ese APERTURISMO como APER-TURISMO, es decir, que no vendría de apertura, sino de abrirse al turismo masivo como parece ser que se hizo (y se sigue haciendo).

Pero esa industria, en este país, es intocable. Hay tantas cosas atadas y bien atadas… Otra noticia reciente hablaba de la posible (imposible) ruptura del tratado con la santa sede. Hay es nada.

Sobre el artículo, poco que añadir salvo que vive en mi misma burbuja, en esa que a veces mira a las demás personas con suficiencia o, incluso, superioridad moral y les dice que no saben vivir, que no saben tener una vida en la que el turismo no sea un «escape», pero olvida (como yo suelo olvidar en ocasiones) que la estructura social en la que estamos inmersos es mucho más poderosa que la voluntad individual.

Poca empatía en el mundo. Muy poquita.

¿Por qué el cielo es azul?

No es que este artículo de la BBC lo explique con sencillez, entre otras cosas porque no es una explicación sencilla, pero me encantó encontrármelo y leerlo para conocer la historia detrás de este experimento de John Tyndall (1820-1893):

Cuando quiso saber por qué el cielo se ve azul en el día y rojo al atardecer, los instrumentos que usó fueron sencillos:

Armó un simple tubo de vidrio para simular el cielo y usó una luz blanca en un extremo para simular la luz del Sol.

Descubrió que cuando llenaba gradualmente el tubo de humo, el haz de luz parecía ser azul desde un costado pero rojo desde el otro extremo.

Se dio cuenta de que el color del cielo es el resultado de la luz del Sol dispersándose por las partículas en la atmósfera superior, en lo que ahora se conoce como el «efecto Tyndall».

Lo fascinante es que, con los conocimientos teóricos que tenían a mediados del siglo XIX fuese capaz de explicarlo, teniendo en cuenta que no conocían como hoy en día la naturaleza de la luz, ni tenían claro el concepto de molécula y ni hablar de su relación con la radiación electromagnética.

No obstante, ya había tímidos intentos de hacer comprensible (comprehensible) la materia, por parte de Bernoulli, de Dalton, de Avogadro… y otros pioneros del principios del S XIX.

Para mí, ha sido una obsesión permanente el comprender la naturaleza de la materia, la naturaleza del universo, de mí mismo… la naturaleza… y ¿todavía queda alguna duda de que la naturaleza es lo que más me importa en este mundo?

No cabían en la foto. Imagino.

Que no todos los muertos son iguales (para la prensa, para la opinión, para cada cual) es algo que sabemos, pero lo que casi resulta hiriente es pensar que los 6 cadáveres de los retenidos israelitas son personas sonrientes cuyas caras han cabido perfectamente en este fotomontaje de la BBC, pero lo que no habría cabido son los más de 40.000 muertos palestinos que lleva asesinando Israel desde que comenzó este «conflicto».

Esto no es una broma